Elementos de  Inmunología
Contenidos

Historia | IntroducciónComplejo Mayor de Histocompatibilidad Antígenos de diferenciación (CD) | El sistema linfático | Inmunidad | Defensas generales | Sistema del complemento | Interferón | Defensas  específicas | Células Presentadoras de antígenos | Inmunidad mediada por anticuerpos El rol de los linfocitos T El rol de los linfocitos B | Interacciones El Sistema inmune y la memoria de las infecciones | Los anticuerpos | Enlaces Glosario

Un hombre que tenga la cara picada de viruela nunca más volverá a sufrir dicha enfermedad

         Sobre esta creencia popular basan su orígen todas las ciencias médicas que inciden sobre la enfermedad infecciosa

        Ningún componente normal del cuerpo puede actuar como antígeno o inmunógeno dentro de ese individuo en particular 

A esta característica, que se puede considerarse axiomática, se la conoce como tolerancia inmunológica natural o intrínsica

 Historia natural de la enfermedad infecciosa 
           Sir Macfarle Burnet y David O. White

Historia

La inmunología es, en la actualidad, una ciencia autónoma y madura, pero sus orígenes han estado estrechamente ligados a la Microbiología. Su objeto consiste en el estudio de las respuestas de defensa que han desarrollado los animales frente a la invasión por microorganismos o partículas extraños, aunque su interés se ha volcado especialmente sobre aquellos mecanismos altamente evolucionados e integrados, dotados de especificidad y de memoria, frente a agentes reconocidos por el cuerpo como no-propios, así como de su neutralización y degradación.
Como tantas otras ciencias, la Inmumología presenta un prolongado período pre-científico, de observaciones y aproximaciones meramente empíricas. La resistencia a ulteriores ataques de una enfermedad infecciosa fue ya recogida en escritos de la antigüedad; el historiador griego Tucídides (464-404 a.C.) narra que en una epidemia acaecida durante la guerra del Peloponeso, los enfermos eran atendidos solo por aquellos que habían sobrevivido previamente a la enfermedad, en la seguridad de que éstos no volverían a ser contagiados. Igualmente, en la antigua China se había observado que las personas que en su niñez habían padecido la viruela no la adquirían más adelante en su vida. Los mismos chinos, en el siglo XI a. C., fueron los primeros en intentar una aplicación de estas observaciones que indicaban la inducción de un estado protector por medio de una forma suave de la enfermedad: la inhalación de polvo de escaras de viruela provocaba un ataque suave que confería resistencia ante infecciones posteriores. Una modificación fue introducida en Occidente en el siglo XVIII por Pylarini y Timoni, y fue popularizada en Gran Bretaña por Lady Mary Wortley Montagu, esposa del embajador inglés en Constantinopla, tras una serie inicicial de pruebas sobre "voluntarios" (prisioneros). Sin embargo, este tipo de prácticas no llegaron a arraigar ampliamente, ya que no estaban exentas de riesgos, entre los cuales figuraba la posibilidad de transmisión de otras enfermedades.
El primer acercamiento a la inmunización con criterios racionales fue realizado por el médico inglés Edward Jenner (1749-1823), tras su constatación de que los vaqueros que habían adquirido la viruela vacunal (una forma benigna de enfermedad que sólo producía pústulas en las manos) no eran atacados por la grave y deformante viruela humana. En mayo de 1796 inoculó a un niño fluido procedente de las pústulas vacunales de Sarah Nelmes; semanas después el niño fue inyectado con pus de una pústula de un enfermo de viruela, comprobando que no quedaba afectado por la enfermedad. Jenner publicó sus resultados en 1798 ("An enquiry into the causes and effects of the variolae vaccinae..."), pronosticando que la aplicación de su método podría llegar a erradicar la viruela. Jenner fue el primero en recalcar la importancia de realizar estudios clínicos de seguimiento de los pacientes inmunizados, consciente de la necesidad de contar con controles fiables.
La falta de conocimiento, en aquella época, de las bases microbiológicas de las enfermedades infecciosas retrasó en casi un siglo la continuación de los estudios de Jenner, aunque ciertos autores, como Turenne, en su libro "La syphilization" (1878) lograron articular propuestas teóricas de cierto interés.

Francisco Xavier Thomas de la Concepción Muñiz nació en Monte Grande, Provincia de Buenos Aires, el 21 de diciembre de 1795. Sus primeros trabajos científicos en el campo de la medicina se refirieron a la vacuna antivariólica (contra la viruela). Desde 1828, como Administrador de Vacuna en el Departamento Provincial del Centro (Rivadavia había dividido la campaña bonaerense en tres departamentos denominados Norte, Centro y Sur), procuró aplicar la vacuna preventiva, que en ese entonces se transmitía de brazo en brazo, a gran número de los pobladores de su vasta jurisdicción político-sanitaria. El valor de esta tarea se observa claramente si se tiene en cuenta que la viruela, introducida en América por los conquistadores, se manifestaba en epidemias devastadoras, cuyas víctimas llegaron a contarse por millones.
Otras de las ocupaciones de Muñiz en Luján fue la de ejercer como Médico de Policía. Este cargo fue creado por Rivadavia -quien estaba interesado en incrementar la población del país- en 1822 para mejorar la salud pública. Quienes asumían esta función debían, entre otras tareas, vigilar las condiciones sanitarias tanto de las personas como de los animales -ya que entonces no existían veterinarios-, controlar el ejercicio de la medicina y combatir el curanderismo. Una circunstancia crucial en la que Muñiz tuvo que demostrar su aptitud se produjo en 1836/37 cuando llegó a la campaña bonaerense una epidemia de escarlatina que se venía expandiendo desde Perú hacia el sur. El fruto de la gran experiencia clínica que Muñiz recogió en aquellas circunstancias se vio luego reflejado en Descripción y curación de la fiebre escarlatina, que publica ¨La Gaceta Mercantil¨ en 1844 y se edita luego en un folleto de ochenta páginas. También produjo trabajos sobre vacunas (La vacuna indígena), sobre cirugía y medicina legal.
En 1844, la ciudad de Buenos Aires quedó desprovista de la vacuna antivariólica: en estas circunstancias fue requerida la ayuda de Muñiz, quien en un gesto de altruismo se trasladó a la metrópoli con una de sus hijas, de pocos meses, recién vacunada, con cuya linfa pudieron ser inoculadas más de veinte personas. Esta noble actitud del doctor Muñiz permitió restablecer la práctica de la vacuna en la gran ciudad. En 1871, murió víctima de la fiebre amarilla durante una feroz epidemia que azotó a Buenos Aires

Extracto de http://www.argiropolis.com.ar/ameghino/biografias/muni.htm

"El abajo firmado tiene el honor de trasmitir al señor Secretario el estado anual de los individuos de ambos sexos vacunados en esta Capital y su Campaña, desde el 1º de Enero hasta el 31 de Diciembre de 1841, el que asciende en su totalidad al número de 1877.
La terrible seca que nos ha aflijido este año, ha privado á los encargados de la Vacuna de los medios de transporte, y ha impedido igualmente á los habitantes, concurrir á las estaciones ó depósitos de Vacuna, cuyo desgraciado suceso ha sido causa de no haberse vacunado un mayor número.
"Cuando la viruela es combatida con vigor apenas se muestra; hasta que vuelve á acometemos de algunos de los pueblos del interior.
"Un suceso el mas afortunado ha venido á recompensar él infatigable celo del doctor don Francisco Javier Muñiz, Administrador de la Estacion Ausiliar de Vacuna en el Departamento de Lujan, habiendo descubierto la vacuna en una vaca perteneciente a la hacienda de don Juan Gualberto Muñoz, con la cual vacunó varios niños con el mas feliz resultado, como aparece de las actas solemes estendidas en el Partido dé la Exaltacion de la Cruz en 24 de Diciembre, y en la Villa de Lujan el 26 de Setiembre del año próximo pasado.

En 1831, año de los mas secos que recuerda la historia del país; año funesto á su riqueza pastoril y á su ganadería, habiéndose perdido por aquella causa, solo en el Norte de la Provincia de Buenos Aires mas de dos millones de vacuno y sin cuento en el lanar, el cow-pox fué sin embargo reconocido por nosotros en el mes de Enero. Cuando nos preparábamos á la estraccion de las costras, desgraciadamente bandas inmensas, columnas impenetrables de polvo, flotantes en la atmósfera á merced de los vientos, ofuscando el luminar casi sin interrupcion por dos días consecutivos, paralizaron nuestro propósito. La vaca de la observacion desapareció con otras á favor de aquellas sofocantes tinieblas, y nosotros vimos con dolor perdido el fruto interesante de nuestros continuados desvelos.

http://www.argiropolis.com.ar/ameghino/obras/sarmiento/vacuna.htm 

El primer abordaje plenamente científico de problemas inmunológicos se debió, de nuevo, a Pasteur. Estudiando la bacteria responsable del cólera aviar (más tarde conocida como Pasteurella aviseptica), observó (1880) que la inoculación en gallinas de cultivos viejos, poco virulentos, las protegía de contraer la enfermedad cuando posteriormente eran inyectadas con cultivos normales virulentos. De esta forma se obtuvo la primera vacuna a base de microorganismos atenuados. Fue precisamente Pasteur quien dio carta de naturaleza al término vacuna, en honor del trabajo pionero de Jenner. En los años siguientes Pasteur abordó la inmunización artificial para otras enfermedades; concretamente, estableció de forma clara que cultivos de Bacillus anthracis atenuados por incubación a 45 ºC conferían inmunidad a ovejas expuestas a contagio por carbunco. Una famosa demostración pública de la bondad del método de Pasteur tuvo lugar en Pouilly le Fort, el dos de junio de 1881, cuando ante un gentío expectante se pudo comprobar la muerte del grupo control de ovejas y vacas no inoculadas, frente a la supervivencia de los animales vacunados. Años después, abordaría la inmunización contra la rabia, enfermedad de la que se desconocía el agente causal. Pasteur observó que éste perdía virulencia cuando se mantenían al aire durante cierto tiempo extractos medulares de animales infectados, por lo que dichos extractos se podían emplear eficazmente como vacunas. Realizó la primera vacunación antirrábica en humanos el 6 de julio de 1885, sobre el niño Joseph Meister, que había sido mordido gravemente por un perro rabioso. A este caso siguieron otros muchos, lo que valió a Pasteur reconocimiento universal y supuso el apoyo definitivo a su método de inmunización, que abría perspectivas prometedoras de profilaxis ante muchas enfermedades. Estos logros, entre ellos el de la salvación de los mujics rusos mordidos por lobos rabiosos determinaron, en buena medida (y buena plata: 100.000 francos de aquella época para iniciar la construcción donados por el zar de Rusia), la creación del Instituto Pasteur, que muy pronto reunió a un selecto grupo de científicos, que enfocarían sus esfuerzos en diversos aspectos de las inmunizaciones y de sus bases biológicas. A su vez, los norteamericanos Salmon y Smith (1886) perfeccionaron los métodos serológicos de Pasteur, lo que les permitió producir y conservar más fácilmente sueros tipificados contra la peste porcina.

A finales del siglo XIX existían dos teorías opuestas sobre los fundamentos biológicos de las respuestas inmunes. Por un lado, el zoólogo ruso Ilya Ilich Mechnikov (1845-1916), que había realizado observaciones sobre la fagocitosis en estrellas de mar y pulgas de agua, estableció, a partir de 1883, su "Teoría de los fagocitos", tras estudiar fenómenos de englobamiento de partículas extrañas por los leucocitos de conejo y de humanos. Informó que existían fenómenos de eliminación de agentes patógenos por medio de "células devoradoras" (fagocitos) que actuaban en animales vacunados contra el carbunco, y explicó la inmunización como una "habituación" del hospedador a la fagocitosis. Más tarde, ya integrado en el Instituto Pasteur, propugnó la idea de que los fagocitos segregan enzimas específicos, análogos a los "fermentos" digestivos (1900). Esta teoría de los fagocitos constituyó el núcleo de la teoría de la inmunidad celular, de modo que la fagocitosis se consideraba como la base principal del sistema de defensa inmune del organismo.

Por otro lado, la escuela alemana de Koch hacía hincapié en la importancia de los mecanisnos humorales. Emil von Behring (1854-1917) y Shibasaburo Kitasato (1856-1931), a resultas de sus trabajos sobre las toxinas del tétanos y de la difteria, observaron que el cuerpo produce "antitoxinas" (más tarde conocidas como anticuerpos) que tendían a neutralizar las toxinas de forma específica, y evidenciaron que el suero que contiene antitoxinas es capaz de proteger a animales expuestos a una dosis letal de la toxina correspondiente (1890). La intervención de Ehrlich permitió obtener sueros de caballo con niveles de anticuerpos suficientemente altos como para conferir una protección eficaz, e igualmente se pudo disponer de un ensayo para cuantificar la "antitoxina" presente en suero. Ehrlich dirigió desde 1896 el Instituto Estatal para la Investigación y Comprobación de Sueros, en Steglitz, cerca de Berlín, y, a partir de 1899, estuvo al frente del mejor equipado Instituto de Terapia Experimental, en Frankfurt. Durante este último periodo de su vida, Ehrlich produce una impresionante obra científica, en la que va ahondando en la comprensión de la inmunidad humoral. En 1900 da a luz su "Teoría de las cadenas laterales", en la que formula una explicación de la formación y especificidad de los anticuerpos, estableciendo una base química para la interacción de éstos con los antígenos. Por su lado, R. Kraus visualiza por primera vez, en 1897, una reacción antígeno-anticuerpo, al observar el enturbiamento de un filtrado bacteriano al mezclarlo con un suero inmune específico (antisuero). En 1898 Jules Bordet (1870-1961) descubre otro componente sérico relacionado con la respuesta inmunitaria, al que bautiza como "alexina", caracterizado, frente al anticuerpo, por su termolabilidad e inespecificidad. (Más tarde se impondría el nombre de complemento, propuesto por Ehrlich). El mismo Bordet desarrolló, en 1901, el primer sistema diagnóstico para la detección de anticuerpos, basado en la fijación del complemento, y que inició una larga andadura, que llega a nuestros días.

La conciliación de las dos teorías se debió a Almorth Wrigth y Stewart R. Douglas, quienes en 1904 descubren las opsoninas, anticuerpos presentes en los sueros de animales inmunizados y que, tras unirse a la superficie bacteriana, incrementan la capacidad fagocítica de los leucocitos.

El área de la inmunopatología inicia su andadura con la descripción del fenómeno de anafilaxia producido por introducción en un animal de un suero de una especie distinta (Portier y Richet, 1902; Arthus, 1903), lo que a su vez abriría la posibilidad de métodos de serodiagnóstico, con aplicaciones múltiples en Medicina, Zoología, y otras ciencias biológicas. En 1905 Pirquet sugiere que la enfermedad del suero (un fenómemo de hipersensibilidad) tiene relación directa con la producción de anticuerpos contra el suero inyectado, introduciendo el término de alergia para referirse a la reactividad inmunológica alterada.

La inmunoquímica cobra un gran impulso en las primeras décadas del siglo XX con los trabajos de Karl Landsteiner (1868-1943). Su primera contribución de importancia había sido la descripción, mediante reacciones de aglutinación, del sistema de antígenos naturales (ABC0) de los eritrocitos humanos (1901-1902), completada (en colaboración con Von Dungern y Hirzfeld), con las subdivisiones del grupo A y el estudio de su transmsión hereditaria. Estos trabajos sirvieron de estímulo para avanzar en el desentrañamiento de la especificidad química de los antígenos que determinan la formación de anticuerpos. Landsteiner estudió sistemáticamente las características de inmunogenicidad y especificidad de reacción de antígenos con anticuerpos, valiéndose de la modificación química de antígenos, denominando haptenos a aquellos grupos químicos que por sí mismos no desencadenan formación de anticuerpos, pero sí lo hacen tras ser conjugados a proteínas portadoras.

La cuestión de las reacciones antígeno-anticuerpo se convirtió en otra polémica entre escuelas hasta finales de los años 20. Mientras Ehrlich y sus seguidores mantenían que estas reacciones tienen una base puramente química, Bordet y sus discípulos las explicaban como fenómenos físicos de reacciones entre coloides. La resolución del debate debió aguardar hasta finales de los años 30, al incorporarse avances técnicos como la electroforesis, la cromatografía en papel, la ultracentrifugación y el microscopio electrónico. Heidelberg y Kendall (1936) purificaron anticuerpos a partir de sueros por disociación de precipitados. Tiselius (1939) demostró que los anticuerpos constituyen la fracción gamma-globulínica del suero. Veinte años después R.R. Porter y G.M. Edelman establecen la estructura de las inmunoglobulinas. Durante este lapso de tiempo se descubre que la síntesis de anticuerpos ocurre en las células plasmáticas, aunque éstas no son puestas en relación aún con los linfocitos; durante muchos años se siguió creyendo que los linfocitos eran células pasivas, sin función inmune. Por aquella época se describe, también, la diversidad de inmunoglobulinas, llegándose al establecimiento de una nomenclatura. Enseguida comienza la era de los múltiples experimentos sobre timectomía en ratones neonatos y sobre bursectomía en aves, así como los de reconstitución de animales irradiados, con timocitos y células de la medula ósea, y que permiten afirmar el papel esencial de los linfocitos, encuadrarlos en tipos funcionales T y B, y relacionarlos con las respuestas inmunes celular y humoral, respectivamente.
Una importante faceta de la inmunología de la primera mitad del siglo XX fue la obtención de vacunas. Se lograron toxoides inmunogénicos a partir de toxinas bacterianas, en muchos casos por tratamiento con formol: toxoide tetánico (Eisler y Lowenstein, 1915) y toxoide diftérico (Glenny, 1921). En 1922 se desarrolla la vacuna BCG contra la tuberculosis, haciendo uso de una cepa atenuada de Mycobacterium tuberculosis, el bacilo de Calmette-Guérin. La utilización de coadyuvantes se inicia en 1916, por LeMoignic y Piroy.
La inmunogenética nace cuando Bernstein describe en 1921 el modelo de transmisión hereditaria de los cuatro grupos sanguíneos principales, basándose en el análisis estadístico de sus proporciones relativas, y con el descubrimiento por Landsteiner y Levène (1927) de los nuevos sistemas MN y P. Los experimentos de transfusiones sanguíneas interespecíficas permitieron distinguir la gran complejidad de los antígenos sanguíneos, explicables según unos 300 alelos múltiples.
Una contribución esencial a las ideas sobre el mecanismo de formación de los anticuerpos la realizó el australiano Macfarlane Burnet (1899-1985), al establecer su teoría de la selección clonal; ésta argumenta que cada linfocito B sintetiza un único tipo de anticuerpo, específico para cada antígeno (determinante antigénico), de modo que la unión del antígeno causa la proliferación clonal del linfocito B, con la consecuente síntesis incrementada de anticuerpos específicos. Igualmente, Burnet lanzó una hipótesis sobre el mecanismo subyacente a la auto-tolerancia inmunológica, que fue confirmada experimentalmente por Peter Medawar. Más recientemente Niels Jerne ha realizado nuevas aportaciones y refinamientos a la teoría de la selección clonal, proponiendo un modelo de regulación inmune conocido como teoría de las redes idiotípicas.
Los avances en Inmunología durante los últimos años han sido espectaculares, consolidando a ésta como ciencia independiente, con su conjunto propio de paradigmas, ya relativamente escindida de su tronco originario microbiológico. Entre los hitos recientes hay que citar la técnica de producción de anticuerpos monoclonales a partir de hibridomas, desarrollada originalmente por César Milstein y Georges Kohler en 1975, y que presenta una enorme gama de aplicaciones en biomedicina, o el desentrañamiento de los fenómenos de reorganización genética responsables de la expresión de los genes de inmunoglobulinas, por Susumu Tonegawa.

El "anonimato" de algunos argentinos
25 de marzo de 2002. Los administradores de turno se sienten triunfadores porque el dólar de $ 4 bajó a $ 3, compatriotas acorralan y asaltan un camión con vacas... imágenes de chicos con sus padres luchando para matar, desgarrar y llevarse un pedazo de carne recorren el mundo, el cacerolazo diario por el corralito, la Corte, los políticos, etc., un "escrache", el accidente que impacta, algunos cortes de ruta, reportajes a políticos y economistas que pronostican lo que ya nadie les cree... todo ocupando gran espacio en los medios de difusión, y en un pequeño espacio, casi pidiendo esfuerzo para ser leído en algunos diarios argentinos, la noticia de la muerte de César Milstein.
                                                                        



Homenaje a César Milstein en el Senado Argentino

Sr. Alfonsín. -- Señor presidente: en realidad debo confesar que rindo este homenaje con emoción y que, contra mi costumbre, si así se me permite, voy a leer, pues he tenido la satisfacción de conversar con otro gran argentino que está hoy aquí presente, que es don Manuel Sadosky, quien me ha dado noticia de que no ha sido publicada casi ninguna nota necrológica. De modo que con su venia, señor presidente, quiero rendir de esta forma el homenaje solicitado.

En 1981, el diario "La Prensa" mostró un reportaje de Jorge Alberto Sábato, aquel gran patriota e ideólogo del desarrollo científico, tecnológico nacional, muerto desgraciadamente dos años después, en el que éste denunciaba un hecho descorazonador que transcurría en el país. Desde hacía cuatro décadas, ante la indiferencia general --decía-- la Argentina venía desangrándose de su gente competente, capacitada, activa. Decía con su acostumbrada ironía: "Si el día que se inaugura la Exposición Rural desapareciera el toro campeón, seguramente se produciría un gran escándalo público. Si cada semana desapareciera una gran reproductor, las Fuerzas Armadas intervendrían para defender el patrimonio nacional. Pero todos los días, en cambio, se van científicos, técnicos, artistas, que constituyen el capital fundamental de la Nación, y esto no parece quitarle el sueño a nadie". Allí enumeró una cantidad impresionante de nombres notables que habían emigrado. En su nómina figuraban en primer lugar, entre varias docentes de científicos y tecnólogos, personalidades como Bunge, Roederer, Falicov, Caffarelli, Grumbaum, Maldonado, Giambiaggi, y César Milstein, "biólogo en Cambridge", decía Sábato.

En abril de 1984 tuve el honor de conocer en mi despacho de la Casa de Gobierno a César Milstein. Me lo traía, como lo había prometido varias veces, ese extraordinario colaborador, ese gran demócrata que fue mi secretario de Ciencia y Técnica, don Manuel Sadosky. Él quería que Milstein me contara lo que estaba haciendo en Inglaterra y me diera sus ideas sobre lo que había que hacer por la ciencia en la Argentina. El visitante habló de sus ganas de ayudar, prometió hacerlo y, por cierto, lo hizo cada vez que fue requerido. Volvió varias veces para asesorar al Programa de Biotecnología. Fue presidente del Consejo del INTECH, en Chascomús. Dio una serie de conferencias en instituciones científicas. Pocos meses después, a fines de ese mismo año, recibió el premio Nobel de Fisiología y Medicina por su trabajo en el desarrollo de anticuerpos monoclonales.

Quiero dar un pantallazo sobre el ciudadano César Milstein. De condición económica muy modesta, fraguó su personalidad cívica como dirigente estudiantil del grupo reformista y como tal, o más que muchos de ellos, fue un inconformista, un anti-establishment. Nunca renegó de su condición de anarquista juvenil.

En 1948, siendo presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Química, delegado de la FUBA y distribuidor del diario "La Protesta", estaba ilusionado con la política. Sin embargo, lo echaron de dicho centro, porque no transigió con convicciones por la paz. Pero con la paz de los dos lados de la "guerra fría". Lo mismo pasó con muchos intelectuales en el mundo.

Luego quiso hacerse obrero, y trabajó como tejedor en "Grafa", aunque duró poco tiempo allí, porque era trasnochador --como buen dirigente estudiantil, debía ir a las asambleas y estudiar--, y por dicha razón llegaba a veces tarde a su turno matutino de trabajo.

Cuando tuvo que elegir uno de los caminos de la vida se vio, como casi todos, en una disyuntiva. Es muy curioso, y creo que ilustrativo, conocer por qué se decidió, renegando de la política, por la ciencia. En una entrevista confesó: "Tenía que tomar una decisión: ¿quiero ser un militante obrero o un militante social? ¿Quiero hacer dinero? ¿O quiero hacer ciencia?" Y llegó a esta conclusión: "Lo primero que quiero es no tener poder". Entonces, se decidió por la ciencia, porque esta no da poder. Esta razón, como ha dicho Milstein, fue el leit motiv de su vida.

Hay otro episodio que tuvo que ver con la política y que fue decisivo en la vida de Milstein. En 1961, el Instituto Malbrán estaba en una situación próspera y él, quien estaba de regreso de Inglaterra --donde había trabajado por dos años con una beca del Consejo Británico, y donde se lo quería retener-- volvió al Malbrán, como había prometido al doctor Pirosky, su director. Así, a los treinta y tres años, siendo un científico internacionalmente importante, luego de publicar media docena de trabajos sobre química de proteínas, era el jefe del grupo más dinámico y prometedor del país.

Pero en 1963 el Instituto Malbrán fue intervenido y se precipitó una investigación encarnizada sobre el doctor Pirosky, con el agregado de que se produjeron cesantías entre el personal científico, so pretexto de la existencia de desfalcos. Sin embargo, nadie se animaba a echar a Milstein, a pesar de que él se negó rotundamente a responder cualquier interrogatorio. Pero como no transigieron en rever las cesantías de cuatro de los jóvenes de su equipo, entonces renunció.

Leloir, nuestro segundo premio Nobel en ciencia --quien alguna vez, digamos de paso, declaró que uno de los errores que más lamentaba era no haberse esforzado en recibir a Milstein como tesista, recomendándolo a Stoppani, por apremio de su lugar físico en su laboratorio--, pidió una audiencia al ministro de Salud Pública para pedirle una reconsideración; esperó cuarenta minutos en antesalas, pero no tuvo éxito. Milstein llamó a este episodio del Malbrán que tanto nos ha costado, un "preestreno" de lo que pasó tres años después, en la "Noche de los Bastones Largos".

¿Nos da la vida de César Milstein alguna enseñanza a nosotros, los políticos, y a la sociedad en su conjunto? Creo entrever algunas. La primera lección sería la del activismo estudiantil idealista en la universidad pública, como fragua positiva de la personalidad. Otra sería su propósito de renunciar a ejercer el poder y la demostración de su sensibilidad con respecto al manoseo. Una tercera lección podría ser la que representa su caso, respecto de cuánto pierde la sociedad cuando los que gobiernan sólo se cuidan del corto plazo y dejan para después --un después que no llegará nunca-- la consideración del irremplazable capital humano que se nos pierde con cada emigración. Por último --¿por qué no?--, también nos deja el ejemplo de un cariño irrenunciable, de un argentino que se nos fue por la Patria que dejó.

César Milstein, premio Nobel argentino --la Argentina tenía importantes premios Nobel en los tiempos en que la educación era considerada como un valor fundamental en nuestro país--, nos ha dejado el ejemplo de todo lo que significa su estudio, pero también de su lucha permanente por los derechos humanos y por la paz.

Por ello, rindo emocionado este homenaje a César Milstein.

Recuerdos de César desde el Instituto "Malbrán" Por Pablo Bozzini, ANLIS - Carlos G. Malbrán
Los anticuerpos Monoclonales- La curiosidad como fuente de riqueza http://www.bl.fcen.uba.ar/Milstein.pdf 

Introducción

Los órganos, células y moléculas responsables de la inmunidad constituyen el Sistema Inmune.

Su respuesta colectiva y coordinada se denomina Respuesta Inmune.


El Sistema Inmune es el encargado de la defensa del organismo. Controla lo que se introduce en él  y lo identifica como propio o no propio (self from non-self). El organismo trata con ello de asegurar que, los mecanismos defensivos que activa el sistema inmunitario (Respuesta Inmune) se orienten contra aquello que  lo puede dañar y evitar, por lo tanto, dañarse a si mismo.

Complejo Mayor de Histocompatibilidad  

La capacidad del organismo para permitir la discriminación entre lo propio y lo extraño se atribuye al accionar de  un grupo de genes agrupados en el denominado Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH). 

En el hombre, este complejo está situado en el Cromosoma 6 y se denomina HLA, (del inglés human leucocyte antigen). Este grupo de genes, heredados del padre y de la madre, codifica al menos 3 clases de moléculas, las moléculas de clase I, II y III, aunque el peso de las funciones de histocompatibilidad y reconocimiento antigénico recae principalmente sobre las proteínas producidas por los genes de clase I y II (CMH-I y CMH-II).

Antígenos de diferenciación (CD)

Los antígenos de diferenciación, mas conocidos como antígenos CD (por Cluster of  Differentiation, grupo de diferenciación) no son otra cosa que  glucoproteínas que se expresan sobre la superficie de las membranas de las células sanguíneas y endoteliales . Para sistematizar la nomenclatura, según se iban descubriendo nuevas proteínas con diversos anticuerpos monoclonales, inmunólogos de todo el mundo se pusieron de acuerdo y así surgió la nomenclatura CD que, define al antígeno con  la sigla CD a la que se agrega un número p.ej.  CD 4.  La mayoría son receptores de membrana. Su cantidad varía según el grado de maduración de la célula o cuando se activan algunas de sus funciones.  Su presencia les confiere carácter de "marcadores"  y permiten la clasificación de estas células. Aquellos que se expresan en la células inmunitarias poseen diferentes actividades biológicas, como receptores de citocinas, antígenos, anticuerpos, moléculas de adhesión y otros. Se  conocen mas de 150 antígenos CD, entre los mas conocidos:

CD4     expresados en la superficie de los linfocitos T colaboradores (helpers)

CD8     expresados en la superficie de los linfocitos T citotóxicos (killers)

CD19   expresados en la superficie de los linfocitos  B

Existen, por otra parte  tipos de proteínas que, tal como se describe mas adelante, marcan el reconocimiento específico del antígeno por el sistema inmune, y que no han recibido un número CD de identificación, tales como las  del Complejo Mayor de Histocompatibilidad o las del BCR y TCR.

El sistema linfático 

El sistema linfático comprende a

los vasos linfáticos

nódulos  linfáticos

órganos linfáticos 

Entre las funciones de este sistema se incluyen:

La Inmunidad

La absorción del exceso de fluido y su retorno al sistema sanguíneo

La absorción de las grasas por medio de los "villi" del intestino delgado

Los vasos linfáticos se encuentran estrechamente relacionados con los vasos del sistema circulatorio. Los grandes vasos linfáticos solo cumplen funciones de transporte al igual que las venas. Los capilares linfáticos se distribuyen por todo el cuerpo. La contracción de los músculos esqueléticos causan movimientos de la linfa a través de  sus válvulas.

Los órganos linfáticos incluyen a: 

La médula ósea que contiene tejidos que producen leucocitos, cabe destacar entre ellos a los linfocitos y señalar su punto de maduración. 

Los linfocitos B que maduran el la médula ósea. 

Los linfocitos T que maduran en el timo

Los nódulos linfáticos son lugares donde se concentran linfocitos y macrófagos

El bazo, además de ellos, contiene sangre. Tiene como función el filtrado y purificación de la sangre y la linfa que circulan a través del mismo. Si se remueve el bazo el individuo es mas sensible a las infecciones

El timo no solo alberga a los linfocitos T sino que además secreta una hormona, la timosina, que causa que las células precursoras de los T linfocitos maduren a T linfocitos.

Inmunidad

 

 Bajo esta denominación se conoce a la situación biológica de un ser vivo, respecto a sus compañeros de especie y dentro de un mismo ambiente, que propende a no desarrollar una enfermedad al ser atacado por microorganismos, o sustancias ajenas al propio ser, o que, pertenecientes al mismo, se hallen alteradas en cuanto a su estructura. La inmunidad puede ser natural o adquirida ( definición de  GLOSARIO DE TÉRMINOS ).
 Una definición escueta de inmunidad  sería considerarla como "la capacidad del cuerpo para responder a la introducción de sustancias  y organismos  extraños al mismo". Para establecer dicha situación biológica el organismo dispone de líneas de defensa.

La primera línea de defensa esta conformada por mecanismos no específicos destinados a bloquear la entrada y diseminación de los agentes causales de enfermedades

La segunda línea de defensa esta conformada por mecanismos específicos destinados a la defensa individual y comprende a

respuestas mediadas por anticuerpos

respuestas mediadas por células

En la actualidad, el concepto de inmunidad es mucho más amplio y se refiere a la reacción orgánica contra múltiples sustancias y macromoléculas (fundamentalmente proteínas y polisacáridos) presentes, por supuesto, en los microorganismos causantes de enfermedades infecciosas, como virus, bacterias, protozoos, parásitos pluricelulares, etc., pero no únicamente en ellos. Así, la inmunidad desempeña también una función fundamental en otros muchos fenómenos, como 

el rechazo de transplantes y transfusiones sanguíneas

enfermedades relacionadas con

una sobre reacción (alergias, enfermedades autoinmunes) 

disminución de la reacción (síndromes de inmunodeficiencia) del mismo 

la respuesta antitumoral, entre otros.

Defensas generales  

La piel y las membranas mucosas constituyen barreras a la entradas de elementos extraños. 
La piel es una barrera pasiva a los agentes infecciosos tales como bacterias y virus. Los organismos que viven en la superficie de la piel no son capaces de penetrar las capas de células muertas que forman su superficie. Las lágrimas y la saliva secretan enzimas (como la lisozima) que atacan las paredes de las bacterias. Las glándulas de la piel secretan productos químicos  (inclusive antibióticos) que retardan el crecimiento bacteriano. El mucus que recubre los tractos respiratorio, digestivo, urinario y reproductivo forman  otra de las barreras. 
Cuando los microorganismos atraviesan la primera línea de defensa se originan fenómenos inflamatorios. Las células dañadas liberan señales químicas tales como la histamina. La histamina  incrementa el flujo sanguíneo de los capilares que irrigan el área afectada, que por ello se enrojece y calienta. El calor contribuye a que el ambiente se torne desfavorable para los microorganismos, aumentando la motilidad de los glóbulos blancos e incrementando las tasas metabólicas de las células cercanas,  se promueve  así  a la curación del organismo. De los capilares pasan fluido a las áreas intersticiales, causando el "hinchamiento" de las zonas afectadas. Los factores de coagulación  se disparan produciendo pequeños coágulos sanguíneos, "cerrando el paso" y limitando el ataque. Finalmente, los monocitos limpian los microbios, las células dañadas y los restos de la reacción.

La respuesta inflamatoria, que comienza con la liberación de señales químicas y finaliza con la "limpieza" de los monocitos, es a menudo suficiente para detener la diseminación de gran cantidad de agentes causantes de enfermedades tales como bacterias, hongos o virus.

 Si esto no sucede entran en acción el sistema del complemento y la respuesta inmune.

Sistema del complemento

El sistema del complemento esta constituido por proteínas producidas en el hígado. Estas proteínas se "pegan" a las bacterias y abren poros en su membrana por los cuales se mueven libremente sales y fluidos produciendo  hinchamiento y explosión .

El sistema del complemento mata directamente a los microbios suplementando a la respuesta inflamatoria y trabaja conjuntamente con la respuesta inmune. La proteínas del sistema del complemento que  se fabrican en el hígado se activan de manera secuencial ( C1 activa a C2 ..... ) las cinco proteínas finales forman el Complejo de Ataque a la Membrana  (CAM) que se embeben en la membrana del atacado delimitando un orificio. Las sales pasan al interior y facilitan la entrada del agua que hincha y hace explotar al microbio. El complemento también funciona marcándo la superficie externa del invasor para que lo ataquen los fagocitos. Animación de la acción de la CAM (46 Kb)

Interferón  

El  interferón es un producto químico especie-específico producido por las células que sufren un ataque viral. Su función es alertar a las células para preparar la resistencia al ataque de los virus. Actualmente se conocen tres clases de interferones (IFN): alfa, beta  (interferones tipo I) y el gamma.

 Los de tipo I se producen en respuesta a agresiones víricas como parte de la inmunidad innata. En cambio el gamma solo es producido por los linfocitos T colaboradores en el transcurso de una respuesta inmune específica.

Defensas  específicas

 

El sistema inmune también genera respuestas específicas a invasores específicos. Esta respuesta es mas efectiva que la descripta y tiene un componente de memoria que optimiza la misma cuando, al cabo del tiempo, el organismo encuentra  nuevamente un invasor del mismo tipo.

La inmunidad resulta de la producción de anticuerpos específicos contra un antígeno dado (generador de anticuerpos) localizado en la superficie del invasor. Los anticuerpos se unen al antígeno del invasor y lo matan o inactivan de diferentes maneras. La mayor parte de los anticuerpos son proteínas o una mezcla de proteínas y polisacáridos.

Los antígenos son cualquier molécula que causa la producción de anticuerpos. 

Los glóbulos blancos conocidos como linfocitos se originan por mitosis de las células madre en la médula ósea (stem cells). Algunos linfocitos migran hacia el timo y se convierten en linfocitos T que circulan por el torrente sanguíneo y se asocian con los nódulos linfáticos y el bazo. 

Los linfocitos  B permanecen en la médula ósea donde se desarrollan antes de pasar al sistema circulatorio y linfático. Los linfocitos B producen anticuerpos.

Se distinguen dos tipos de inmunidad específica

La inmunidad mediada por anticuerpos (inmunidad humoral) es controlada por los linfocitos B y los anticuerpos  producidos por ellas. Esta orientada principalmente contra virus y bacterias

La inmunidad mediada por células es controlada por los linfocitos T. Sus reacciones se dirigen principalmente contra células infectadas por virus y bacterias y origina protección contra parásitos, hongos y protozoos, también atacan células cancerosas.

Inmunidad mediada por anticuerpos  

Las etapas en este proceso son::

  1. detección del antígeno

  2. activación de los linfocitos T coadyuvantes (helper)

  3. producción de anticuerpos por los linfocitos B

Cada etapa es dirigida por un tipo específico de célula

Células Presentadoras de antígenos

Son las encargadas de capturar los antígenos circulantes del medio, internalizarlos, procesarlos y presentarlos de forma adecuada (unidos al complejo mayor de histocompatibilidad de clase II) para que sean reconocidos por los linfocitos T "helper".

Los macrófagos son células sanguíneas pertenecientes a la serie blanca que buscan continuamente moléculas antigénicas (nonself), virus, o microbios. Cuando las encuentra las fagocita y las destruye. Pequeños fragmentos de estos antígenos son expuestos en la superficie externa de la membrana plasmática del macrófago, que es una célula presentadora "por excelencia". 

Existen diferencias entre las presentaciones de antígenos en las superficies celulares, dependiendo ello de si:

 el antígeno es fagocitado (escenas 1 a-e)

el antígeno ya esta internalizado, como consecuencia de una infección (escenas 2 a-e)

Escenas seleccionadas de 
Presentación de antígenos asociados al CMH II
(Flash 98K)

Escenas seleccionadas de
  Presentación de antígenos asociados al CMH I (Flash 85K)

En el caso de los antígenos que son fagocitados (1: a, b, c) intervienen los mecanismos lisosomales y, los epítopes antigénicos resultantes de la digestión por las proteasas endosómicas (1-d). En este caso la presentación esta a cargo de las moléculas del complejo Complejo Mayor de Histocompatibilidad II (CHM II) a cuyo "surco de presentación" se adhieren para finalmente emerger y ser presentados en la superficie de la membrana (1-e). El reconocimiento, en este caso, esta a cargo de los linfocitos T que expresan además el CD4+, también llamados colaboradores (helpers) (1-e). Ver Presentación de  antígenos asociados al CMH II  

Las células infectadas procesan las proteínas extrañas por medio de los proteosomas  (2: a, b, c) y, la presentación de los epítopes, la realizan las moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad I (CHM I) . El reconocimiento, en este caso, esta a cargo de los linfocitos T que expresan además el CD8+, también llamados citotóxicos ( killers) (2-e). Ver Presentación de antígenos asociados al CMH I

 El rol de los linfocitos T, su  activación y amplificación

Tras sus contacto con las células presentadoras de antígenos, los linfocitos son activados Ello provoca la  proliferación clonal de los linfocitos que, , con lo que éstos mejoran sus capacidades fagocíticas y destructivas.  De esta forma, los macrófagos activados por citocinas sirven como células efectoras de la inmunidad celular. Tema ampliado: Armado y Clonado de las células T para la defensa inmune

El rol de los linfocitos B

 Paralelamente a los acontecimientos descriptos, la célula B reconoce al antígeno, lo que desencadena la endocitosis y procesamiento endosómico de dicho antígeno. Algunos de los péptidos resultantes se "exportan" y se muestran en la superficie externa de la membrana (en el surco de moléculas MHC-II del propio linfocito B, en manera similar al proceso ya descripto).

Interacciones 

Existen diferentes tipos  de linfocitos T que , una vez activados,  intervienen en la defensa inmune.

El linfocito T coadyuvante (helper) activado (resultante del proceso ya descrito) interacciona ahora  con el  linfocito B que exprese en su superficie el epítope correspondiente. En este contacto entre ambas células tiene lugar un intercambio de señales químicas que conduce a la activación, proliferación clonal y diferenciación de las células B en dos subclones hermanos: uno de células plasmáticas secretoras de anticuerpos, y otro de células B  de memoria.

Las células plasmáticas producen y liberan al torrente sanguíneo entre 2.000 y 20.000 moléculas de anticuerpos por segundo durante  cuatro o cinco días.

Las células B de memoria viven por meses o años y forman parte de la memoria del sistema inmunitario.

 Los linfocitos T citotóxicos  (killers) activados reconocen, entre otros,  los antígenos virales ( una célula infectada por un virus expresa antígenos virales  en su membrana plasmática) y atacan la membrana plasmática de la célula segregando proteínas que producen agujeros en la membrana de la célula infectada (mecanismo semejante al CAM  ya descripto para la destrucción bacteriana).
El citoplasma de la célula infectada se "pierde" por los orificios producidos,  la célula muere y es removida por los fagocitos, de esta manera los linfocitos T citotóxicos  destruyen la células infectadas con virus o bacterias. Estos linfocitos también atacan a las células de los órganos transplantados.

Los linfocitos T supresores disminuyen y hasta paralizan la respuesta inmune de las células B y T, siendo utilizadas  como llave de apagado del sistema inmune.

El Sistema inmune y la memoria de las infecciones

 La inmunidad secundaria, es decir la resistencia a determinadas enfermedades que ha padecido previamente un individuo, es la consecuencia de la existencia de células B y T con memoria producidas durante la primera exposición a un antígeno. 
Una segunda exposición al mismo antígeno produce una respuesta inmune mas veloz y masiva. La existencia de esta respuesta es la base de la vacunación.

 

Los Anticuerpos

Los anticuerpos se unen a antígenos específicos (en un tipo de reconocimiento llave-cerradura) formando un complejo antígeno-anticuerpo. Los anticuerpos son un tipo de moléculas proteicas  conocidas como inmunoglobulinas. Existen cinco clases de inmunoglobulinas: IgG, IgA, IgD, IgE, e IgM.

Complejo antígeno-anticuerpo

Los anticuerpos son moléculas cuya estructura básica incluye cuatro cadenas proteicas

dos cadenas polipeptídicas largas idénticas, las cadenas pesadas  (o cadenas H por heavy) y 

dos cadenas polipeptídicas cortas idénticas, las cadenas ligeras (o cadenas L por light).

Cada tipo de cadena pesada puede combinarse con cada tipo de cadena ligera, pero en una misma molécula de anticuerpo las dos cadenas pesadas y las dos cadenas ligeras son del mismo tipo. Las cadenas están ligadas por puentes disulfuro. Como ejemplo se esquematizó un anticuerpo de la clase IgG humana.

 Entre sus funciones se incluyen:

  1. Reconocimiento y unión a los antígenos

  2. Inactivación de antígenos

Los anticuerpos también se denominan opsoninas  cuando facilitan la fagocitosis de los microorganismos o moléculas a las que se han unido. Esta facilitación es debida  a que las células fagocíticas poseen receptores para la porción distal  de algunas inmunoglobulinas (IgG, IgA). De esta manera el fagocito adhiere el material a su superficie, y luego lo fagocita.

Una secuencia determinante  única reconoce y se une a un sitio del antígeno, permitiendo la destrucción del mismo en diferentes formas.  La parte superior de la Y (donde están las regiones variables: VH y VL, de ambas cadenas) es el sitio de combinación con el antígeno y  es diferente para cada uno de ellos. El conjunto de las diferentes combinaciones VH y VL es la base  de la diversidad de los anticuerpos.

Reordenamiento genético


 Una cuestión que llevó largo tiempo dilucidar fue la manera en que el organismo fabrica millones de diferentes anticuerpos con un numero limitado de genes. La respuesta se encuentra en el hecho que los genes de los anticuerpos se forman reordenando información a partir de numerosas opciones de las codificadas en el  ADN  y sus posibilidades de combinación son prácticamente infinitas.

Vacunación

Se denomina inmunidad activa a la resultante de una enfermedad o de  una vacunación, y es una respuesta de largo plazo.

Una vacuna estimula la formación de anticuerpos y de células de memoria sin causar una enfermedad. Las vacunas se pueden hacer con patógenos muertos o cepas atenuadas de los mismos que estimulan la respuesta inmune, pero no causan la enfermedad.

Las técnicas de ADN recombinante se están utilizando en la síntesis de proteínas que constituyen vacunas mas seguras. También en esta misma dirección apuntan las nuevas vacunas  a ADN, en las cuales solo se inyecta información que permite a la célula sintetizar proteínas extrañas que luego estimulan la formación de anticuerpos.

  La inmunidad pasiva es la resultante de introducir en un individuo anticuerpos ( suero anti...) destinados a combatir una determinada enfermedad y proporciona una inmunidad de corta duración. Tema ampliado

 

Alergias y desórdenes del Sistema inmune  

 El Sistema inmune puede sobrereaccionar, causando alergias o enfermedades autoinmunes. Al igual que un sistema inmune ausente, dsiminuido o destruido este hecho puede llevar a enfermedad o muerte. 

La alergia resulta de una hipersensibilidad  antígenos débiles o alergenos, que no causan respuesta inmune a la mayoría de la población. Entre ellos podemos señalar al pólen, polvo, pelos de gato, diversos alimentos y numerosas medicinas (entre ellas antibióticos como la penicilina)

Luego de la exposición a un alergeno algunas personas producen tanto anticuerpos tipo IgE como células de memoria  B y T. Subsecuentes exposiciones  al mismo alergeno resultan en  masivas respuestas que liberan grandes cantidades de IgE . Los mismos  se adhieren a los mastocitos que, usalmente, se encuentran en el tejido conectivo que rodea a los vasos sanguíneos. Estos mastocitos liberan histamina, lo cual genera una respuesta inflamatoria o un shock anafiláctico

Enfermedades autoinmunes

El sistema inmune usualmente distingue lo "propio" de lo "no propio" aprendiendo a diferenciar entre las células del cuerpo y los invasores del mismo. Las enfermedades autoinmunes surgen cuando el sistema ataca y destruye las células  y tejidos propios. La diabetes juvenil, la esclerosis múltiple, el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide son algunas de dichas enfermedades 

La miastenia gravis (MG) es causada por la destrucción de la unión neuromuscular. La esclerosis múltiple resulta del ataque de los anticuerpos contra la mielina de las fibras nerviosas. En el lupus eritematoso sistémico los anticuerpos atacan el riñón (principal causa de muerte), el tejido conectivo, los principales órganos del cuerpo y el ADN de las células. En la artritis reumatoide son atacadas las articulaciones. Existen evidencia s que indica que la diabetes Tipo I es una enfermedad autoinmune. La diabetes juvenil es la resultante de la destrucción de las células productoras de insulina del páncreas.

Inmunodeficiencias

Son enfermedades resultantes de fallas de una o mas partes del sistema inmune. Los afectados por ellas son susceptibles de adquirir enfermedades que normalmente no atacan a personas con un sistema inmune intacto. Desórdenes genéticos, la enfermedad de Hodgkin, la quimio y radioterapia anticancerígena  dan lugar a inmunodeficiencias

La inmunodeficiencia severa combinada es la resultante de la total ausencia de respuesta inmune mediada por células o anticuerpos. Los individuos afectados sufren de infecciones que generalmente los lleva a la muerte a temprana edad. Existe un pequeño grupo que sufre de esta deficiencia como resultado de la falla en el gen que codifica a la enzima a la enzima adenosin deaminasa enfermedad que se esta subsanando por medio de terapia génica (tema ampliado)

De este grupo  la enfermedad que actualmente recibe mas atención es el SIDA,  Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. El SIDA  incluye una variedad de síndromes resultantes de la destrucción de las células T por parte del VHI (virus de la inmunodeficiencia humana), cuando el VHI se replica emerge de la célula  envuelto en una cubierta derivada de la membrana citoplasmática del linfocito T. El VIH infecta selectivamente y destruye a los T4. El ARN viral se convierte en ADN por medio de la transcriptasa reversa y puede incorporarse al ADN humano. Ver animación

Transplante de Órganos y Anticuerpos  

Cuando se comenzó a injertar órganos en animales, se advirtió la existencia de moléculas en los tejidos que determinaban si el injerto sería rechazado por el huésped; tales moléculas fueron denominadas antígenos de histocompatibilidad. Su síntesis está dirigida por un gran número de genes, que se denominan el Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH), o MHC (por Major Histocompatibility Complex). En los humanos existe un equivalente del MHC, que se denomina HLA, por Human Leucocyte Antigens, ya que originalmente fue detectado en las células blancas de la sangre.

El éxito de un transplante de órganos requiere la existencia de concordancia entre los antígenos de histocompatibilidad del donante y el receptor del órgano transplantado, tal lo ya señalado el cromosoma 6 contiene el grupo de genes conocidos como HLA (por  human leukocyte antigen complex) cuya coincidencia resulta fundamentale para el éxito del procedimiento. El conjunto de alelos en ambas copias del cromosoma 6 se conoce con el nombre de haplotipo. Estos alelos dirigen la síntesis de  moléculas ancladas en las membranas celulares y que conforman los antígenos.

El gran número de alelos intervinientes implica que resulta extremadamente dificil que dos individuos (incluso de la misma familia) posean el mismo haplotipo. Los gemelos idénticos tienen una compatibilidad HLA del 100% y, los mejores emparejamientos ocurren dentro de una misma familia. Las probabilidades que un  donante no relacionado pueda emparejarse correctamente es de alrededor de 1 en 100.000-200.000 . 

Los xenotransplantes (entre diferentes especies) resultan por el momento imposibles, aunque recientes avance que implican la supresión de los marcadores por ingeniería genética parecen indicar que en un futuro esta barrera sera vencida

Enlaces

CURSO DE INMUNOLOGÍA GENERAL, http://fai.unne.edu.ar/inmunologia/cap_01.htm . Sitio espejo en nuestro servidor del excelente  desarrollo realizado por el Dr. Enrique Iáñez Pareja del Departamento de Microbiología de la Universidad de Granada, España, a cada capítulo hemos agregado una versión del mismo en PDF 

La respuesta inmune antiviral, http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol14_1_98/mgi13198.htm 

Introducción a la INMUNOLOGÍA GENERAL, http://depa.pquim.unam.mx/inmuno/entrada.html  muy buen sitio de la UNAM

Los antígenos de histocompatibilidad, http://www.cienciahoy.org/hoy60/antigenos.htm

Estructura de varias moléculas que participan en la respuesta inmune
 http://www.cienciahoy.org/hoy60/moleculas.htm

El Complejo Mayor de Histocompatibilidad http://www.uruguay.com/laonda/LaOnda/27/Genoma%20humano.htm

Echinacea http://www.tupediatra.com/mnyy/med-natural/mnyy13.htm

Introducción a la inmunología http://www.upch.edu.pe/facien/microweb/inmuno/LIBROTEMA1.htm

Libro de inmunología http://www.upch.edu.pe/facien/microweb/inmuno/LIBRO.htm

Innate antimicrobial peptide protects the skin from invasive bacterial infection

Our Immune System Written by Sara Le Bien, this site uses clever cartoon T and B cells to explain the function of the immune syste. Very worth a visit.

Jerry's Immunology Page

What The Heck Does Protease Inhibitor Have To Do With HIV? An article from "Bugs in the News"

Immunology Problem Set Another fine problem set with tutorials from the University of Arizona's Biology Project. As of 4/21 the tutorials were not yet online but were expected soon.

The Lupus Foundation of America Learn about a serious illness and some of the treatment options.

SLE Lupus A page on "the great imposter" by the National Jewish Medical Research Center

The Lupus Home Page Hamline University

Cells Alive! Excellent coverage of a range of immune-related topics, including inflammation and AIDS. 

Microbiology Video Library Beware....some of these files are large and not for the faint-of-modem!

Welcome to Histo A site dedicated to the Major Histocompatibility Complex. I can't wait!

Dr. Kadar's Immune System Page

Inflammation and Fever An online book that I was ferverish to finish.

Immunity Full text and graphics (after 1 May) from a journal devoted to immunity.

Cancer and the Immune System The Cancer Research Institute presents a tasty series of graphics detailing the immune response to cancerous cells.

Development of Vaccines to Infectious Diseases Brown University page for BIO 160.

Glosario

ADN : Un ácido nucleico compuesto de dos cadenas polinucleotídicas que se disponen alrededor de un eje central formando una doble hélice, capaz de autorreplicarse y codificar la síntesis de ARN.

  Lugar donde esta "depositada" la información genética.

 Ácido nucleico que funciona como soporte físico de la herencia en el 99% de las especies. La molécula, bicatenaria, esta formada por dos cadenas antiparalelas y complementarias entre sí. 

Su unidad básica, el nucleótido, consiste en una molécula del azúcar desoxirribosa, un grupo fosfato, y una de estas cuatro bases nitrogenadas: adenina, timina, citosina y guanina.

Alelo (del griego allelon = "el uno al otro", recíprocamente): Formas alternativas de un gen, se hereda separadamente de cada padre (p. ej. en el locus para el color de ojos puede haber un alelo para ojos azules o uno para ojos negros). Uno o mas estados alternativos de un gen.

Anticuerpos (del griego anti = contra) Proteínas producidas por las células del sistema inmune (linfocitos B) que se combinan específicamente con moléculas extrañas al organismo (antígenos) con la finalidad de inactivarlas.

Antígenos (del griego anti = contra; del latín genus = raza, origen): Moléculas (generalmente son proteínas o combinaciones de proteínas con polisacáridos), consideradas como extrañas por el organismo receptor, que inician la producción de anticuerpos. Son los que desencadenan en el organismo una serie de eventos celulares y  moleculares que ponen en marcha la producción de  mecanismos de defensa.

ARN (ácido ribonucleico): Ácido nucleico formado por una cadena polinucleotídica. Su nucleótido, consiste en una molécula del azúcar ribosa, un grupo fosfato, y una de estas cuatro bases nitrogenadas: adenina, uracilo, citosina y guanina. 
ARN mensajero
: "Molde" para la síntesis proteica que es copiado de una de las hebras de ADN y que se traduce en los ribosomas en una secuencia proteica. Se abrevia ARNm. 

BCR: el receptor de la célula  B. ( B-cell receptor )

CMH-I y CMH-II  Sus moléculas son glicoproteínas de membrana. Su función primaria es alertar al sistema de la presencia de agentes patógenos mediante la presentación en la superficie celular de péptidos derivados de ellos.

Figura 1. Estructura tridimensional de las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH) de clase I y II.

Cadenas ligeras: la mayor parte de los vertebrados tienen dos tipos de cadenas ligeras: la kappa y la lambda. La cadena ligera incluye una región variable (al igual que la pesada): la VL  y una constante: la CL.

Cadenas pesadas: confieren a los anticuerpos su característica funcionales y de clase (IgG, IgM, IgA etc.). Toman el nombre de mu, alfa, gamma etc. La cadena pesada incluye una región variable (al igual que la ligera): la V y una constante con tres o cuatro campos de repliegues independientes: CH1, CH2 y CH3.
Citocinas: Moléculas solubles producidas por células del sistema inmune, que actúan sobre receptores  de células que se encuentran en proximidad.  Como sirven de mensajeros entre los leucocitos muchas citocinas se conocen como interleucinas.
Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH)El descubrimiento de complejo mayor de histocompatibilidad fue realizado por Jean Dausset en la década del 1970, lo que lo hizo acreedor del premio Nobel de medicina.
Epítope: Grupos de aminoácidos de una proteína contra el que se origina un anticuerpo. Los epítopes pueden ser lineales, en ese caso los aminoácidos se encuentran en forma consecutiva o bien puede estar formado por aminoácidos que se encuentran en diferentes regiones de la proteína, y se los denomina discontinuos o conformacionales
Genes (del griego genos = nacimiento, raza; del latín genus = raza, origen): segmentos específicos de ADN que controlan las estructuras y funciones celulares; la unidad funcional de la herencia. Secuencia de bases de ADN que usualmente codifican para una secuencia polipeptídica de aminoácidos. Tema ampliado.
HLA: (originalmente del inglés human leucocyte antigen= antígenos  de los leucocitos humanos, actualmente todos los antígenos de histocompatibilidad humanos se denominan HLA independientemente del tejido del que deriven las células que lo expresen).   El grupo (cluster) de genes responsable de su síntesis se encuentra en el Cromosoma 6. La distribución de los alelos  en cualquiera de los dos  cromosomas 6. se conoce como haplotipo. La gran cantidad de alelos involucrados hace que