El principal objetivo al desarrollar el presente trabajo es que el alumno aprenda cuales son los riesgos a los que puede estar expuesto durante su aprendizaje en el laboratorio de Microbiología Industrial; saber resolver los posibles inconvenientes y accidentes; crear en el alumno una actitud mental lógica y de control ante cualquier accidente y por sobre todas las cosas, PREVENIR en lo posible todos los accidentes. Esto se logra con conciencia y conocimiento.
INTRODUCCIÓN
El manejo sin riesgos de un laboratorio es responsabilidad de su director. Esta responsabilidad puede delegarse, reasignarse, abandonarse o ignorarse, pero cuando se produce un accidente vuelve siempre sin excepción a recaer en el director del laboratorio. Este último debe desarrollar y aplicar un programa de seguridad operativa que minimice con eficacia los riesgos francos inherentes al laboratorio para todos los que están expuestos directa o indirectamente a ellos. Los riesgos potenciales del laboratorio pueden referirse a materiales infecciosos, químicos o radioactivos y a las instalaciones físicas de la institución. En este resumen nos ocuparemos de los riesgos biológicos relacionados con la microbiología. Un buen programa de seguridad para un laboratorio debe abarcar consideraciones de almacenamiento, uso y eliminación de materiales riesgosos químicos y radiactivos, operación y mantenimiento de las instalaciones, capacitación del personal y vigilancia médica.
Debemos destacar que los riesgos de exposición a los agentes infecciosos no se limitan al personal del laboratorio microbiológico.
EVALUACIÓN DE LOS RIESGOS
Es difícil cuantificar el riesgo que supone trabajar con agentes infecciosos en un laboratorio. El riesgo individual aumenta previsiblemente junto con la frecuencia y el nivel de contacto con el agente.
Una preocupación fundamental en el laboratorio que trabaja con muestras y agentes de diversos origenes (microorganismos, animales, virus) es el riesgo de exposición e infección que corre el personal especializado y auxiliar que trabaja o entra en el laboratorio. En última instancia los riesgos están bajo la influencia de las interrelaciones, a menudo imprevisibles, de agente, huéspedes y actividades. los factores aplicables al agente incluyen virulencia, dosis infecciosa, vías de infección, toxigenicidad y espectro del huésped. En cuanto al huésped, las variables que influyen en el riesgo pueden incluir edad, sexo, raza, embarazo, presencia y nivel de anticuerpos y medicación. Finalmente, el tipo de actividad (producción, investigación, etc.) puede afectar notablemente el riesgo para el personal debido al tipo, la cantidad y la concentración de agentes manejados, manipulaciones utilizadas en el trabajo con el agente y efectividad de los equipos de contención primaria y secundaria y de las prácticas de laboratorio. Las instalaciones, los equipos de seguridad y las prácticas operativas descriptos y referenciados en este apunte tienen en común el objetivo de minimizar el riesgo de exposición, infección, enfermedad en el personal de laboratorio y accidentes en general.
ACCESO RESTRINGIDO
El acceso a los laboratorios que manejan materiales peligrosos (infecciosos, tóxicos, radiactivos, inflamables) debe ser restringido, excepto para el personal que trabaja o que desempeña con regularidad servicios auxiliares en ellos. Cualquier otra persona debe entrar en ellos con la autorización explícita del supervisor o encargado general. Toda persona que entre al laboratorio debe conocer los riesgos a que se expone y debe cumplir los requisitos que le sean aplicables, como inmunizaciones específicas y el uso de dosímetros, anteojos de seguridad y ropa o dispositivos de protección.
INFECCIONES DE LABORATORIO
La inmensa mayoría de los casos de infecciones (según las estadísticas) tuvo en común antecedentes de "trabajo con el agente" en el laboratorio. En los casos resultantes de accidentes conocidos, las causas principales fueron aspiración oral por pipeta, autoinoculación con agujas y jeringa, exposición a los aerosoles creados por vaporización de aguja y jeringa, o separación entre estas últimas, accidentes de centrifugación y mordedura de animales.
Casi todos los accidentes conocidos pudieron haberse evitado con una combinación de buena técnica microbiológica, equipos de seguridad apropiados y conocimiento por parte del interesado. Por ejemplo, los accidentes con pipeta por boca se evitan usando sistemas automáticos o con bulbo para manipular todos los líquidos infecciosos o tóxicos. En realidad el uso de pipetas bucales debe prohibirse formalmente en todos los laboratorios que emplean materiales tóxicos o infecciosos. El uso de agujas y jeringas debe evitarse excepto para la inyección parenteral de líquidos o la aspiración de líquidos, de hombres o animales. Las agujas y jeringas nunca deben usarse para sustituir a las pipetas.
Los accidentes centrífugos, que pueden producir aerosoles infecciosos y proyección de partículas traumatizantes, también son evitables. La seguridad centrifuga incluye una combinación de uso bien informado y correcto de los equipos (selección de tubos y tazas de centrifugación compatibles, buenos procedimientos de balance de aceleración y desaceleración) y selección y uso de dispositivos apropiados de contención física. Las tazas centrifugas de seguridad con cubiertas selladas son los dispositivos de contención de más amplia aplicación a los centrifugadoras. Una alternativa del uso de tazas de seguridad es la colocación de los aparatos en cámaras de escape de gases o gabinetes biológicos de seguridad que operan bajo presión negativa y exhalan sus gases por los filtros.
PLAN DE EMERGENCIA
Los laboratorios que trabajan con agentes infecciosos deben contar con planes de emergencias para anticiparse al tipo de accidentes más probables dentro de las instalaciones. Es básica en casi todos los laboratorios la posibilidad de derrames de material infeccioso y de incendios. Es responsabilidad del supervisor del laboratorio valorar la probabilidades de accidentes y emergencias de la operación del laboratorio, preparar un plan de emergencia, instruir el personal en los procedimientos aplicables y hacer ensayos del uso y la aplicación de dichos procedimientos y equipos.
Los componentes de un plan de emergencia son: establecimiento de criterios para la evacuación inmediata del laboratorio en caso de accidentes o emergencias que pueden contaminar el área con agentes infecciosos o sustancias químicas tóxicas; instalar un sistema para comunicar accidentes o emergencias al supervisor y/o al personal de seguridad; desarrollar la capacidad de valoración de accidentes identificando el personal de recursos; disponer la evaluación médica y la debida vigilancia y tratamiento correcto del personal expuesto, y desarrollar o identificar procedimientos y recursos para realizar si es necesario la descontaminación o limpieza a fondo de las instalaciones.
Con respecto a la prevención de incendios, es necesario prestar atención especial al uso, el almacenamiento y la eliminación de solventes inflamables, el uso de gases comprimidos inflamables y la seguridad eléctrica. Extinguidores apropiados de incendios debe instalarse en los laboratorios, instruyendo a su personal sobre su uso.
PROCEDIMIENTOS DE DESCONTAMINACIÓN
Es básica para la operación de laboratorios la capacidad de manejar y descontaminar con eficiencia y efectividad materiales y desechos potencialmente infecciosos recibidos o generados en el laboratorio. Estos materiales y desechos incluyen muestras, medios y cultivos de tejidos inoculados, todos los cultivos viables de agentes microbianos, animales de experimentación (incluso huevos embrionarios) y todos los artículos de vidrio, instrumentos, equipos, superficies y espacios usados para manejar dichos materiales.
En el laboratorio no existe ningún sustituto práctico del autoclave a vapor para descontaminar muchos tipos de desechos infecciosos. Sin embargo, el autoclave a vapor no es un elemento a prueba de fallas. Su efectividad depende de muchas variables, como un personal que sepa usarlo debidamente y cargarlo como es debido, su vigilancia regular biológica y física y su mantenimiento apropiado. Los procedimientos operativos que se usen en cada instalación deben basarse en el tipo de materiales que van al autoclave y en la eficacia probada de tiempo-temperatura-presión contra los microorganismos efectores o simulantes.
Los preparados de microorganismos simulantes biológicos con características definidas de termosensibilidad (Bacillus stearothermophilus) se venden comercialmente y se recomiendan para la vigilancia regular de autoclave.
Otros métodos de descontaminación incluyen el uso de procedimientos físicos (calor seco, ebullición, irradiación, rayos ultravioletas) y químicos (fenólicos, hipocloritos, formaldehído), todos ellos con sus inherentes ventajas y limitaciones.
Si a consecuencia de operaciones de laboratorio, accidentes o derrames de materiales infecciosos, hay evidencias o indicaciones para la descontaminación de todo el laboratorio, la fumigación gaseosa puede usarse con eficacia. El gas formaldehído, generado por calentamiento o atomización de formalina (2 ml de formalina por pie cúbico: 0,028 m3, de espacio) o por calentamiento de para-formaldehído en polvo (0,3 g/pie3 de espacio), son algunos de los fumigadores gaseosos más comunes y efectivos. El formaldehído tiene amplia gama de actividad y su uso es más económico. Es más eficaz con temperaturas controladas (21°C) y humedad relativa también fija (70 %). El formaldehído gaseoso tiene las evidentes desventajas de su olor fuerte, sofocante e irritante y de su polimerización sobre las superficies. El formaldehído es explosivo en concentraciones de 7 a 73 %, pero su uso recomendado corresponde aproximadamente al 10 % de la concentración explosiva mínima.
RECEPCIÓN DE MANEJO DE MUESTRAS
Es lógico suponer que todos las muestras son infecciosas, y es prudente manejar estos materiales en forma tal que permita impedir razonablemente la exposición franca del personal a los patógenos cuya presencia es más probable.
En consecuencia, y como precaución mínima, los laboratorios deben utilizar numerosas prácticas dictadas por el simple sentido común en la recepción y el manejo de todas las muestras. Por ejemplo, es necesario capacitar personal y reservar un área para recibir, abrir, registrar y distribuir dentro del laboratorio las muestras que ingresan a él. Esta área de recepción debe estar bien iluminada y provista de superficies de trabajo impermeables al agua y de fácil limpieza. El personal debe estar alerta a la probabilidad de muestras mal preparadas, dañadas o con filtraciones, derrames o pérdidas, a la posibilidad de exposición a agentes infecciosos en estas muestras, y debe conocer los procedimientos de descontaminación que es necesario practicar en caso de muestras que sufran pérdidas. El personal debe usar túnicas de laboratorio o uniformes apropiados para proteger la piel y la ropa de calle de la exposición a agentes infecciosos.
Los guantes de goma representan un nivel adicional de protección para el personal que trabaja en esta área. Las prácticas de higiene personal deben incluir el lavado de manos después de tocar recipientes de muestras, e impedir comer, beber, fumar y guardar alimentos en el área. Las prácticas de limpieza doméstica deben asegurar un área de trabajo limpia y sin obstáculos, con la limpieza y desinfección de las superficies de trabajo cuando finalizan las actividades e inmediatamente después de derrames de material infecciosos. El uso de servilletas de papel absorbente forradas con plástico facilita la limpieza de la superficie de trabajo después de su uso habitual o en caso de derrames. Los desechos, contaminados o no deben quitarse diariamente del área de recepción y descartarse o reciclarse después de una apropiada descontaminación.
Por último la seguridad en el laboratorio es mucho más que una serie de advertencias; es una forma de trabajo, es un respecto por los reactivos y microorganismos peligrosos, es un conocimiento sobre reactividades explosivas y es la responsabilidad con que cada individuo encara su tarea.
El principal objetivo al desarrollar el presente trabajo es que el alumno aprenda cuales son los riesgos a los que puede estar expuesto durante su aprendizaje en el laboratorio de Microbiología Industrial; saber resolver los posibles inconvenientes y accidentes; crear en el alumno una actitud mental lógica y de control ante cualquier accidente y por sobre todas las cosas, PREVENIR en lo posible todos los accidentes. Esto se logra con conciencia y conocimiento.