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Cuando se siembran
microorganismos en un medio de cultivo apropiado, los mismos
comienzan a dividirse activamente empleando los nutrientes que le aporta
el medio de cultivo para
"fabricar" nuevos microorganismos. Este proceso continúa
hasta que algún nutriente del medio de cultivo se agota (sustrato
limitante) y el crecimiento se
detiene. También puede detenerse el crecimiento por acumulación de
alguna substancia inhibidora formada por los mismos microorganismos, pero
supóngase por ahora que éste no es el caso y que la primera
alternativa es la válida. Luego hay
dos aspectos claramente diferenciables que hacen al crecimiento
microbiano: uno estequiométrico, por el cual la concentración
final de microorganismos obtenidos
dependerá de la concentración y composición del medio de
cultivo, y el otro cinético, el que dirá con qué velocidad se
lleva a cabo el proceso.

La aplicación de la
estequiometría requiere conocer los rendimientos. Estos se definen como
la relación entre el producto obtenido y el sustrato consumido
(usualmente la fuente de carbono y energía). Por ejemplo el rendimiento
celular se define como:
X y S representan la
concentración de biomasa y sustrato respectivamente. En
la práctica, para el cálculo del Yx/s se emplea la
expresión:
En el capítulo 4 se vio que
para obtener 30 gl-1 de levadura para panificación, se
consumían 60 gl-1 de fuente carbonada, luego el rendimiento
será
Si además de
microorganismos se forma algún producto en particular, el rendimiento
en producto estará dado por:
Antes de avanzar en el tema,
convendrá hacer algunas consideraciones sobre la composición elemental
de los microorganismos con respecto a los elementos mayoritarios (C, N,
H, O) ya que la misma será el punto de partida para realizar los
cálculos estequiométricos. Además, y antes de aplicar los balances
estequiométricos deberemos responder a esta pregunta: ¿qué peso de
células (o biomasa) corresponde a "un mol"?.
Se ha encontrado que la
composición elemental de un microorganismo dado durante un cultivo no
se modifica mayormente y, lo que es más, las composiciones elementales
de distintos tipos de microorganismos (bacterias y hongos) son
semejantes. De este modo se puede definir un "microorganismo
promedio" como aquél cuya composición es (% p/p):
C = 46.5; H = 6.49; 0 =
31.0; N = 10.85,
siendo el contenido de sales
aproximadamente 5%. Es importante recalcar que si bien la composición
elemental de la biomasa se mantiene constante durante el cultivo, no
ocurre lo mismo con la composición macromolecular, esto es: proteínas,
ácidos nucleicos, cte., la cual puede variar sensiblemente.
Teniendo en cuenta la
composición media anterior, es posible escribir la "fórmula
mínima" de un microorganismo promedio como: CH1.79O0.5N0.2
(en la que está representado el 95% p/p de la biomasa) y con fines
netamente prácticos definir "un C-mol de biomasa" como la
cantidad de biomasa que contiene un átomo gramo de Carbono.
Por tanto una concentración
de X en gl -1 de biomasa es equivalente a X / 25.8 C-mol
de biomasa l -1, o bien Xox / 12 C-mol de biomasa
l -1 . Donde ox es la fracción de
Carbono de la biomasa (0.465 para el "microorganismo
promedio"). Esta última forma
de calcular los C-moles de biomasa es ventajosa ya que sólo requiere conocer
ox ; un dato que se puede obtener fácilmente de la bibliografía. En
caso de no existir datos disponibles,
se puede suponer ox = 0.465 sin temor a cometer errores
groseros.
De forma análoga a la
anterior se definen 1 C-mol de fuente de Carbono y energía,
y también 1 C-mol de producto. Por ejemplo para la glucosa (C6H12O6)
1 C-mol de glucosa estará
representado por CH20 y pesará 30 g, mientras que 1 C-mol
de etanol (C 2H60) estará representado por CH 300.5
y pesará 23 g. En general para un
compuesto de la formaC n H 1 Oq Nm
, 1 C-mol estará representado por
C
H1/n Oq/n Nm/n.
En base a lo anterior, el
crecimiento puede representarse mediante la siguiente "reacción
química", en la que supondremos que el NH 3 (o alguna
sal de amonio) es la fuente de
nitrógeno:
Debe notarse que en esta
ecuación todos los coeficientes estequiométricos están referidos
a 1 C-mol de fuente de Carbono y energía (fuente C y E).
El valor de yx/s
representa los C-moles de biomasa formada por cada C-mol de
fuente de C y E consumida, el de b los moles de 02 consumido
por cada C-mol de fuente de C y E consumida,
etc.
Ya se ha visto que Yx/s
e Yp/s son los rendimientos en biomasa y en producto respectivamente.
Son parámetros de importancia fundamental dentro de la microbiología industrial,
pues dan una medida de la eficiencia del proceso de producción. De este
modo en un proceso destinado a la producción de biomasa, el objetivo será
maximizar Y x/s y minimizar Yp/s . Si lo que
interesa es el producto, se tendrá
el caso inverso. Los valores de yx/s e yp/s se
calculan a partir de Yx/s e Yp/s mediante
las expresiones:
Antes de efectuar los
balances de materia y energía, introduciremos un nuevo concepto
que nos permitirá simplificar los cálculos: el "grado de
reducción" al que
denotaremos con la letra y.
Un par de ejemplos servirán
para aclarar el significado de y. En la tabla 4 pueden
observarse los valores de y para la oxidación de 1 C-mol de distintos
compuestos orgánicos a C02
y H2O, como así también el calor de reacción.
De la tabla 4 surge que:
1) El valor de y corresponde
al número de electrones que fueron transferidos desde
el compuesto a oxidar, al O2 , tomando como base 1 C-mol. Por
tanto expresa el número de
"electrones disponibles" por cada C-mol.
2) La cantidad de calor
liberado por cada mol de electrones transferidos al oxígeno
(q/y), se mantiene prácticamente constante. Del análisis de un gran
número de compuestos resulta un
valor promedio de
qo
= 27.5 k cal (mol electrones transferidos al O2)-1
De la conjunción de ambos
puntos resulta que el valor de y es una medida de la
energía contenida en un compuesto. Así, por ejemplo, 1 C-mol de etanol
brinda más energía que 1 C-mol de
glucosa.
En general para calcular el
grado de reducción de un compuesto se plantea la ecuación
de oxidación del mismo a C02 y H2O, y el valor de
y se obtiene multiplicando por 4 el coeficiente estequiométrico del O2
(ver tabla 4). Si el compuesto contiene
nitrógeno, deberá especificarse cuál será el estado de oxidación
final de éste. Por ejemplo,
supongamos un compuesto dado por
CH aObNc, y deseamos calcular
el valor de y con respecto al nivel de referencia dado por C02,
H2O y NH3 .
La ecuación de oxidación
será:
La ecuación (7) es muy
útil ya que permite calcular y sin necesidad de plantear la
ecuación de oxidación. Debe quedar claro que tanto para el CO2, como el H2O y el NH3
es y = 0 (no tienen electrones disponibles) por ser éste el nivel de referencia
elegido. Si en lugar de NH3 , hubiésemos elegido N2 , se
demuestra fácilmente que para ese
caso y = 4 + a - 2b. La elección del nivel de referencia es tan
sólo una cuestión de conveniencia.
Con todos estos elementos
estamos en condiciones de aplicar balances de materia y
energía a la "reacción química" que representa al cultivo.
Para simplificar el
tratamiento supondremos que la fuente de C y E no contiene nitrógeno
(es lo usual) y que la fuente de nitrógeno es una sal de amonio, por
lo que y estará dado por la ecuación (7).
I Balance de Carbono:

Puesto que los rendimientos
están referidos a 1 C-mol de fuente de Carbono y
energía, resulta
II. Balance de grado
de reducción:
Los electrones disponibles a
la izquierda y a la derecha de la reacción deberán ser
iguales, luego:
Debe recordarse que para el
NH3 , H2O y C02 es y = 0. Además el
grado de reducción del O2
es -4.
Reordenando la ecuación (9)
queda:
representan
la fracción de energía (de la fuente de carbono y energía) transferida
a la biomasa, al producto y al oxígeno respectivamente. Puesto que por
cada mol de electrones transferidos al O2 se liberan qo
= 27.5 k cal, el calor producido
estará dado por:
q =
4 b qo (k cal / C-mol fuente de C y E) (15)
De acuerdo con esto, e
representa la fracción de energía disipada como calor. Mediante
las ecuaciones (8) y (10) es posible analizar los resultados
experimentales y verificar si las
determinaciones han sido correctas. Medidas realizadas en el laboratorio
deberán encontrarse dentro de los siguientes intervalos:
Cuando se tiene certeza en
las determinaciones, es posible aplicar las ecuaciones para
calcular algún rendimiento que no ha sido medido, por ejemplo yp/s
en base a los demás.
Veremos seguidamente algunos
ejemplos:
Ejemplo 1: Se
cultivó la levadura Candida utilis en un medio conteniendo
glucosa, SO4(NH4) 2
y sales. La concentración inicial de microorganismos fue de 0.53
g l -1 (Xo) y la glucosa 15.2 g l -1 (So
). Al cabo de 9.5 horas, se consumió totalmente
la glucosa (Sf = 0), se consumieron 0.123 mol de O2
l-1 , se produjeron 0.179
mol de C02 l -1 y la biomasa alcanzó un valor de
6.07 g l -1 (Xf). Se desea averiguar
si, además de biomasa, se formó algún producto.
Como no se dispone de datos
relativos a la composición elemental de C. utilis,se supone que
ésta es cercana a la del "microorganismo promedio".
Del mismo modo se tiene que
yco2/s = 0.354. Puesto que la suma de ambos rendimientos
es muy inferior a 1, es evidente que se ha formado algún producto cuyo
rendimiento será:
Para aplicar la ecuación
(10) se requiere antes calcular el grado de reducción de
la biomasa (y.) y de la glucosa (v s), para lo cual se emplea
la ecuación (7).
Además el valor de b será:
b = 0.243 mol 02 . C - mol-1 Luego
se calcula
Nuevamente la suma es inferior a 1 y de
la ecuación (10) resulta:
Este resultado confirma que
se ha formado algún producto, pero además se puede
estimar cuál es el valor de yp .
Tratándose de una levadura
es probable que el producto formado sea etanol, cuyo gp es 6,
y si bien el valor obtenido es inferior a éste, debe tenerse en cuenta
que para los cálculos se empleó la fórmula mínima del
"microorganismo promedio" y no la de Candida utilis en
particular.
Ejemplo 2: Calcular
la cantidad de calor generado cuando se producen 100 g de
levadura para panificación.
De acuerdo a la
estequiometría vista en el Capítulo 4, por cada 100 g de levadura
formada se consumen 3.1 mol O2 .
Luego el calor generado en éste caso será 3.1
x 4 x 27.5 = 342 k cal, valor muy cercano al dado por la ecuación de
Harrison.
Cinética de crecimiento

Debido a la naturaleza
autocatalítica del crecimiento microbiano, es lógico suponer que la
concentración de microorganismos, X, influye en la velocidad con que
aumenta la población, rx Así:
En esta ecuación, p es la
velocidad específica de crecimiento, la cual para un tipo
de microorganismo dado depende principalmente de la composición y
concentración del medio de cultivo,
presencia de inhibidores, temperatura y pH.
Existen diversas expresiones
para p: la más difundida es la ecuación de Monod, que
relaciona el valor de m
con la concentración de un componente del medio de cultivo
que está en defecto respecto de los requerimientos del microorganismo: el
sustrato limitante.
donde S es la concentración
de sustrato limitante, um es la velocidad de crecimiento específica
máxima, y Ks se conoce como constante de saturación. El valor
de Ks está inversamente
relacionado con la afinidad del microorganismo por el sustrato.
Cuando S » Ks, m
toma el valor de mm
y rx sólo depende de X.
En general Ks tiene
valore muy bajos, del orden de los mg l -1 , por tanto
concentraciones relativamente bajas de
S son suficientes para hacer que m=mm
. En promedio las bacterias poseen
valores de mm
cercanos a 0.9 h-1 , las levaduras 0.45
h-1 y los hongos filamentosos 0.25 h-1 ; de todos
modos mm
debe ser determinado experimentalmente
para cada caso en particular.
La presencia de inhibidores
del crecimiento en el medio de cultivo causa disminución en
el valor de p. La substancia inhibidora puede ser algún componente del
medio de cultivo o algún producto formado por los microorganismos. El
tipo de inhibición, al igual que en
cinética enzimática, puede ser competitiva o no competitiva.
Para el primer caso:
siendo
I la concentración de inhibidor. El
valor de K I está inversamente relacionado con
la afinidad del microorganismo por el inhibidor. En la inhibición
competitiva, se modifica en valor de Ks . Puesto que a > 1
si existe inhibidor (ecuación (22)),
resulta que la afinidad del microorganismo por el sustrato se ve
disminuída.
En la inhibición no
competitiva, es el valor de mm
el que resulta afectado.
En ocasiones algún componente
del medio de cultivo puede ser inhibidor del crecimiento,
sobre todo cuando se encuentra en concentraciones relativamente elevadas.
Esto es factible que ocurra con la fuente de carbono y energía por ser el
componente que se encuentra en mayor
proporción en los medios. Suele emplearse la
siguiente expresión para considerar éste efecto:
El hecho de que una
concentración de sutrato elevada pueda inhibir el crecimiento, impone
una restricción a la concentración de los medios de cultivo que se pueden
emplear en la práctica, y con esto a la concentración final de biomasa
que se puede obtener. En el capítulo 7
se verá cómo, empleando un sistema de cultivo adecuado,
es posible sortear esta dificultad.
Consumo de sustrato

Si reordenamos la ecuación
(1) y derivamos respecto del tiempo se obtiene:
o bien:
Introduciendo la ecuación
(18) en la (25):
También puede expresarse la
velocidad de consumo de sustrato como:
donde qs es la
velocidad específica de consumo de sustrato. Comparando las ecuaciones (26)
y (27) surge que
Si m=mm
se tendrá qs=qsm es decir que ambos parámetros
están directamente relacionados.
Por lo expuesto hasta aquí es
evidente que el crecimiento puede ser caracterizado mediante
tres parámetros: KS , mm
e Yx/s. Estos dependen tanto del microorganismo como
del medio de cultivo empleado, por lo que su evaluación debe realizarse para
cada caso en particular.
Mantenimiento celular

La ecuación (25) establece
que el consumo de sustrato sólo es posible cuando hay
crecimiento, sin embargo cuando el sustrato considerado es la fuente de
carbono y energía, puede darse el caso
en que el crecimiento es nulo (r x = 0) y el consumo de
sustrato no. A este consumo de sustrato que no redunda en aumento de biomasa
se lo asocia con el mantenimiento de funciones vitales tales como recambio
de material celular, mantenimiento de
gradientes de concentración y movilidad.
Pirt ha propuesto la siguiente
ecuación para la velocidad de consumo de la fuente
de carbono y energía:
donde ms es el
coeficiente de mantenimiento e Y'x/s es
el rendimiento que se obtendría si el
mantenimiento fuese nulo. El valor de Y x/s es, oviamente,
inferior al de Y'x/s, la
relación entre ambos se obtiene dividiendo la ecuación (29) por r x,
e introduciendo las ecuaciones (25) y
(18).
De la ecuación (30) surge
claramente que cuando 
Debe destacarse que Yx/s es
el rendimiento observable, mientras que Y' x/s sólo puede
ser evaluado indirectamente mediante la ecuación (30), aspecto que se
discutirá en el capítulo 7.
Valores de ms de 0.01 a 0.04
gg h-1 son frecuentes de hallar, pero se incrementan con
la temperatura y con la presión osmótica del medio de cultivo. Por ejemplo
para Saccharomyces cerevisiae creciendo en anaerobiosis se
encuentra un valor de m 8=0.036 gg h-1
, mientras que es diez veces superior si el medio contiene
una concentración de NaCl 1 M, lo cual da cuenta del trabajo osmótico que
deben realizar las células. De este modo el mantenimiento celular posee
una implicancia tecnológica directa,
ya que un proceso destinado a la producción de biomasa
debe conducirse de modo tal que el valor de ms sea pequeño.
Requerimiento de oxígeno

En los microorganismos
aerobios la obtención de energía está ligada a la presencia de
oxígeno. En efecto, éste es aceptor final de los electrones provenientes
de la cadena de citocromos donde se
genera abundante ATP (adenosina trifosfato). Las moléculas de ATP
aportarán luego la energía necesaria para las reacciones de
síntesis con las que el organismo se "fabricará" a sí mismo,
y la requerida para el mantenimiento
celular.
Por analogía con la ecuación
(29) se puede expresar la velocidad de consumo de
oxígeno (r o2) como:
donde mo es el
coeficiente de mantenimiento en base al O2 e Y'x/o
es el rendimiento, en base al O2 consumido,
que se obtendría cuando mo = 0.
Dividiendo ambos miembros de
la ecuación anterior por x, se obtiene:
donde qo2 es la
velocidad específica de consumo de O2 . En un cultivo en medio
líquido los microorganismos utilizan
substancialmente el O2 que está disuelto, y el valor
de qo2 depende de cual sea esta concentración. Por analogía
con la ecuación de Monod, y cuando el
O2 es el sustrato limitante, se suele representar esta
dependencia como:
donde C es la concentración
de O2 disuelto, Ko es la constante de saturación y qo2m
es la velocidad específica máxima de consumo de O2 , la cual
se obtiene cuando C » Ko.
En la práctica se utiliza
principalmente el concepto de concentración crítica de
oxígeno disuelto, Cc, entendiéndose por tal al valor por encima del cual
qo2 es independiente de la
concentración de O2 disuelto y por lo tanto el crecimiento no está
limitado por oxígeno. En estas condiciones el valor qo2
depende de cuál sea el valor se p, el
cual será función del sustrato que limita el crecimiento. Si la
concentración de este es saturante,
será m=mm,
y qo2=qo2m
Los valores de Cc para la
mayoría de los organismos están en el orden de 0.1 a
1 mg l -1, valores relativamente bajos si se compara con el de
la solubilidad del 02, que a
30 °C y 0.21 atmósferas en medios acuosos diluídos es de 7.8 mg l -1
.
Esto podría conducir al error
de suponer que no constituye un problema satisfacer los
requerimientos de O2 en los cultivos, pero el siguiente ejemplo
demostrará todo lo contrario.
Supongamos que tenemos una concentración celular de 10 g l -1 creciendo
activamente en un medio de cultivo con un valor de p = 0.15 h -1
. Suponiendo que mo = 2.6 mg
g -1 h-1
, Yx/o=1 g g-1 y que inicialmente es C = 7.8 mg l-1,
calcular el tiempo transcurrido hasta
que la concentración de O2 se hace crítica e igual
a 0.5 mg l-1 .
La velocidad de crecimiento
será (ec. 18)
Por tanto en escasos 17
segundos el crecimiento comenzará a estar limitado por
O2, y eventualmente llegará a detenerse cuando la
concentración sea nula, a menos que
sea repuesto continuamente y a una velocidad comparable a la de consumo.
Este aspecto es fundamental en el diseño de biorreactores destinados a cultivos
aerobios, ya que deberán ser capaces de suministrar O2 a altas
velocidades a fin de satisfacer la
demanda.
Efecto del pH y la
temperatura sobre el crecimiento

Los microorganismos pueden
crecer en una variada gama de pH que va desde pH
= 2 para los acidófilos hasta pH = 11 para alcalófilos. En general los
microorganismos que toleran pH ácidos
no toleran pH alcalinos y viceversa. Independientemente del pH que pueda
soportar un microorganismo, es importante conocer cuál
es el pH óptimo para el crecimiento. En la fig. 11 está representada en forma
general la variación de um con el pH para hongos y bacterias. De la misma
surge claramente que en general los
hongos tienen un pH óptimo cercano a 5 mientras
que para bacterias se da alrededor de pH = 7; además debido a la forma "achatada"
de las curvas, variaciones de 0.5 unidades de pH alrededor del óptimo no
tienen mayor influencia. Durante el crecimiento los microorganismos
modifican el pH del medio de cultivo,
normalmente haciéndolo disminuir; por tal motivo es
frecuente incluir en el medio substancias que actúen como tampon (buffer)
a fin de evitar que el pH se aleje del
óptimo.
El efecto de la temperatura
sobre el crecimiento es complejo. Por un lado cada reacción
química individual, de todas las que conforman el metabolismo, es afectada
por la temperatura, por lo que un incremento de ésta resulta en una mayor
velocidad de reacción. Esto se traduce en un aumento de pm con la
temperatura (ver Fig. 12).
Por otra parte, aumentos
posteriores de temperatura inactivan las
enzimas que catalizan las reacciones, con lo que el valor de um decrece rápidamente.
La temperatura óptima resulta de la interacción de estos dos efectos.
Como regla general, los
microorganismos psicrofilos poseen temperatura óptima entre
10 y 20 °C, los mesófilos entre 30 y 40 °C y, finalmente, los
termófilos entre 50 y 60 °C. La
necesidad de mantener la temperatura de cultivo en el valor óptimo,
hace que los biorreactores (fermentadores) cuenten con dispositivos
apropiados para tal fin.
Lecturas
recomendadas:

1. Energetics
and kinetics in Biotechnology. J.A.Roels. Elsevier Biomedical Press,
1983.
2. Fermentation
kinetics and modeling. C.G. Sinclair and B. Kristiansen Ed.: J.D. Bu'Lock.
Open University Press, 1987.
3. Principles
of Microbe and Cell Cultivation. S.J.Pirt. Blackwel l Scientific
Publications,
1975.
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