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Como ya se dijo, el equipo
donde se realiza el proceso se denomina biorreactor o
fermentador.
El mismo provee todos los
servicios que son necesarios para el cultivo, tales como
mezclado, termostatización, suministro de oxígeno, entradas para
adición de nutrientes, control del
pH, etc. Por otra parte, cuando se habla de sistemas de cultivo
o, también, métodos de cultivo, se hace referencia al modo de operar
el biorreactor, esto es en forma
continua o discontinua.
En la primer parte de este
capítulo estudiaremos los sistemas de cultivo y dejaremos
para la segunda los biorreactores.

Para un componente
cualquiera del cultivo, incluida la biomasa, se puede plantear
el siguiente balance de materia en el biorreactor (ver Fig. 15).
donde V es el volumen de
cultivo, F1 es caudal de alimentación, F2 el de
salida, Ci1 la
concentración del componente "i" en la alimentación y Ci la concentración
en el caudal
de salida, la que, si el cultivo esta bien mezclado, se puede asumir idéntica
a la que hay dentro del biorreactor. Los restantes términos, rfi
y rci se refieren a la
velocidad de formación y consumo del componente "i"
respectivamente.
Por otra parte el
volumen de cultivo variará en
el tiempo según sean F1 y F2 .
Suponiendo que la
densidad del cultivo y de la
alimentación son iguales resulta:
Ahora bien,
dependiendo de como sean F1 y
F2 surgen, básicamente, tres sistemas de
cultivo:
|
1.
Cultivo continuo
Ambos caudales son iguales y por la ec. (2)
es V constante, por lo tanto la ec. (1) se reduce
a:
|
 |
2.
Batch alimentado

El
caudal de salida, F 2 , es nulo, por lo que V aumentará en el tiempo en
función del caudal de entrada.
y en el balance de materia se anula el
término F2 Ci resultando:
Debe destacarse que en este
caso V permanece dentro del operador diferencial pues
varia con el tiempo según la ec. (4). Por tal motivo el batch
alimentado, y a diferencia del caso
anterior, tiene duración limitada en el tiempo ya que el volumen no
puede incrementarse más allá del volumen útil que posee el
biorreactor.
3. Batch

Ambos caudales son nulos por
lo que V es constante y en la ec. (1) se anulan los
términos Fl Ci1, F2 Ci.
 |
La duración del cultivo batch es, por
supuesto, también limitada en el tiempo y
depende esencialmente de las condiciones iniciales del cultivo. Una vez
inoculado el medio, la concentración
de biomasa aumenta a expensas de los nutrientes y cuando
el sustrato que limita el crecimiento se agota, finaliza el batch. Analizaremos
ahora con más detalle cada uno de los sistemas vistos aplicando en
particular los balances de materia a la biomasa, X, al producto, P, y al
sustrato limitante de crecimiento, S.
Para los dos primeros sólo es necesario considerar
la cinética de formación rX y rp
respectivamente, con lo cual rci = 0 en ambos casos.
Para el sustrato se tiene el caso inverso y sólo deberá considerarse
la velocidad de consumo, rs.
Si por las características del proceso, la lisis celular o la
descomposición del producto son importantes, deberá incluirse en el
balance un término adicional que
contemple este aspecto.

Para poner en marcha un
cultivo continuo, se realiza previamente un cultivo batch
y en un momento dado se comienza a alimentar con medio fresco a un
caudal F y por un rebalse se mantiene
el volumen constante.
El caudal de salida
contendrá células, medio de cultivo parcialmente agotado y,
eventualmente, algún producto. Si alimentamos con medio fresco
significa que X1 = 0 y P1
= 0, por lo que sólo deberemos considerar la concentración de sustrato
limitante del crecimiento, S1,
en la alimentación. En base a estas consideraciones los
balances de materia para X, S y P serán (ver ec. (3)):
En estado estacionario las
concentraciones dentro del biorreactor permanecerán constantes
en el tiempo, lo que significa igualar a cero las ecuaciones (7), (8) y
(9). De la primera, y teniendo en cuenta que rX = mx,
resulta:
donde D es la
velocidad de dilución. Si se reemplaza m
por la ec. (19) del capítulo 5
resulta que la concentración de S en estado estacionario es
donde S
representa la concentración en estado estacionario. De la ec. (8)
surge:
Por la ecuación (26) del capítulo 5 es
además m
= D, por lo tanto la concentración de biomasa en estado estacionario
es:
Si en particular S es la
fuente de carbono y energía, rs vendrá dado por la ecuación
(29) del capítulo 5 y X
será:
Cuando ms = 0, la ecuación
(14) se reduce a la ecuación (13).
La Fig. 16 muestra como
varían la concentración de sustrato en estado estacionario en
función de la velocidad de dilución. La curva superior corresponde a la
ecuación (13) y la inferior a la ecuación (14), pudiéndose observar
en este último caso que el efecto
del mantenimiento celular se hace notable a bajas velocidades de
dilución. En ambos casos puede apreciarse que existe un valor de D por encima
del cual es X = 0, con lo cual por la ecuación (13) o (14) es S = S1.
Si se reemplaza este valor en la
ecuación (11) se obtiene la velocidad de dilución crítica Dc.
Si como ocurre normalmente S1
» Ks se tiene que Dc = mm,
lo cual es un criterio muy útil en
el momento de seleccionar un valor de D apropiado, ya que deberá
cumplirse que D <mm.
En caso contrario ocurrirá el "lavado" del cultivo, debido
a que la velocidad de salida de las células del biorreactor será mayor
que la de crecimiento.
Debe tenerse en cuenta que
la Fig. 16 se representa en caso que pl está dado por
la ecuación de Monod, pero si en medio del cultivo hay sustancias
inhibidoras del crecimiento (o son
formados por microorganismos) o el sustrato limitante es el
inhibidor, deberán emplearse las expresiones de m
correspondientes dadas en el
capítulo 5.
Formación de producto:
En estado estacionario, la
ecuación (9) se reduce a:
o bien
donde P representa la
concentración de producto en estado estacionario. Dependiendo de
como sea la cinética de formación del producto será la forma de la
curva P vs. D. Alternativamente puede
emplearse, y de hecho se emplea, el cultivo continuo
para elucidar qué tipo de relación existe entre qp y m,
ya que como se mencionó en el
capítulo 6, es uno de los factores a tener en cuenta para planear la
estrategia de producción, como se verá más adelante cuando se trate
la producción de penicilina.
Determinación de los
parámetros de crecimiento:

El cultivo continuo es
sumamente útil para determinar parámetros de crecimiento tales
como Ks, mm
o Y'x/s. Así reordenando la ecuación (11) se obtiene
Graficando 1/D en
función de 1/S , los puntos deberán ajustarse a una recta cuya
intersección con el eje 1/D dará el valor de 1/mm
y la pendiente Ks /mm;
si es que el cultivo puede ser
representado por una cinética como la de Monod.
Por otra parte
redondeando la ecuación (14) resulta: |
de donde la gráfica de D
(S1-S) /X en función de D permitirá estimar 1/Y'x/s y ms. Obviamente en este caso el sustrato
considerado es la fuente de carbono y energía.
Batch
alimentado

Para iniciar un batch
alimentado valen las mismas consideraciones que se hicieron
para iniciar un cultivo continuo, salvo que en este caso supondremos que
se inicia la alimentación del
cultivo cuando el sustrato limitante se ha agotado.
Si bien éste no es un
requisito indispensable, permite simplificar el tratamiento matemático
y además es un buen punto de partida con respecto al objetivo del batch alimentado, es decir: controlar la
velocidad de crecimiento mediante la velocidad de
alimentación. También supondremos que alimentamos con medio de cultivo
fresco, es decir que Xl = 0 y Pl = 0. Luego los
balances de materia para X, S y P
serán (ec. (5)):
A fin de no extender
innecesariamente el tratamiento matemático discutiremos solamente
la formación de biomasa y el consumo de sustrato. De todos modos, si rp es conocida el procedimiento no varía mayormente. Si
en la ecuación (21) se reemplaza rs por rx / Yx/s
y se tiene en cuenta la ecuación
(20) resulta
Si deseamos que la velocidad
de crecimiento esté controlada por la de alimentación, ésta
deberá ser tal que en todo momento sea S =0 y por lo tanto d(SV)
/ dt = 0. Esto equivale a decir que el sustrato es consumido totalmente
ni bien ingresa al biorreactor.
Luego:
donde Xo y Vo
representan la concentración de biomasa y el volumen de cultivo en el
momento de iniciar la alimentación. La variación de V con el tiempo se
obtiene integrando la ec. (4).
El criterio para diseñar
una alimentación adecuada se obtiene combinando las
ecuaciones (20) y (24), de donde at = 0, resulta
En la ec. (27) se puede
emplear cualquier valor de m
hasta mm,
por tanto la ec. (27) puede
reescribirse como:
Como criterio adicional conviene seleccionar el valor de
S1 tan
alto como sea posible y F relativamente pequeño a fin de evitar la
excesiva dilución del cultivo.
La contrapartida es que la duración del batch
alimentado puede prolongarse excesivamente, por lo que normalmente se trata de encontrar la
solución de compromiso, donde intervienen además, aspectos económicos.
El valor de m durante el batch varía permanentemente,
ya que por la ecuación (20) es:
reemplazando en la ecuación (29) las
ecuaciones (24) y (25) resulta
Por tanto m
disminuye con el
tiempo. Esto es válido solamente para el caso tratado aquí, es decir
con F y S 1 constantes, pero nada impide hacer alimentaciones con F =
F(t) o S1 = S1 (t), con lo cual puede lograrse, por ejemplo, que
m
se
mantenga constante o bien que aumente hasta valores cercanos a mm La
diversidad de alimentaciones posibles que pueden emplearse es, quizás,
una de las características más apreciables de batch alimentado. La
otra es que este sistema de cultivo es muy apropiado para obtener altas
concentraciones de biomasa, muy superiores a las que se podrían obtener
en un batch, donde la limitación está dada por la concentración
inicial de nutrientes del medio de cultivo que pueden tolerar los
microorganismos.
Si se considera el
mantenimiento celular el valor de rs para la fuente de carbono y
energía vendrá dado por la ecuación (29) del capítulo
5, y mediante
un proceso similar al descripto resulta:
|
En la Figura 17 se
representa la ecuación (32) para distintos valores de ms, y la
ecuación (25) que corresponde al caso en que ms = 0. Se observa
claramente que cuanto mayor es ms menor es la cantidad de biomasa
obtenida, además las curvas con ms distinto de 0 tienden
asintóticamente a un valor máximo que está dado por: |
Este valor se obtiene
directamente de la ecuación (31) haciendo d (XV) / dt = 0. En estas
condiciones la totalidad de la fuente de carbono y energía que ingresa
|
al biorreactor se
utiliza para mantenimiento celular y por lo tanto ya no es posible
aumentar la cantidad de biomasa. Alternativamente, si el cultivo
se realiza con el objeto de obtener un producto perteneciente al
grupo I (asociado al metabolismo energético), convendrá trabajar
siempre en las condiciones indicadas, ya que toda la fuente de
carbono suministrada se transformará en el producto deseado.
Batch

Aplicando la ecuación
(6) a la biomasa, al producto y al sustrato resulta: |
Suponiendo que no se forma
producto y que la relación m-S puede ser representada por la ecuación
de Monod surge que:
El sistema formado por las
ecuaciones (38) y (39) posee solución analítica, pero en ésta no
aparece X en forma explícita por lo que resulta de escasa utilidad.
En cambio es posible
analizar casos particulares haciendo algunas suposiciones. Por ejemplo
se puede asumir que durante una buena parte del tiempo se cumplirá que
S » Ks, por lo tanto las ecuaciones (38) y (39) se reducen a:
Por tanto bajo las
condiciones indicadas el crecimiento se llevará a cabo con el
máximo valor de p posible. Integrando la ecuación (40) con la
condición a t = 0; X = Xo,
se llega a la expresión:
o bien:
La ecuación (42) establece
que para S » Ks el crecimiento es exponencial (fase
exponencial), y por la ecuación (43) es posible calcular el valor de mm
graficando el lnX en función del
tiempo.
La variación de S con t se
obtiene introduciendo la ecuación (42) en la ecuación (41)
e integrando con la condición:
A medida que el cultivo
transcurre, S disminuye hasta que se llega a la condición en
que S es comparable a Ks y por lo tanto dX/dt comienza a
disminuir (fase de desaceleración)
hasta hacerse finalmente nula cuando S = 0. En este punto se
alcanza la máxima concentración de biomasa y finaliza el batch (fase
estacionaria).
La concentración final de
biomasa, Xf se puede calcular si se conoce el Yx/s:
puesto que Sf = 0 resulta:
Alternativamente se
pueden emplear las ecuaciones (45) o (46) para calcular el
Yx/s.
En la Fig. 18 se representan
las distintas fases de crecimiento hasta aquí descriptas,
que surgen de suponer válida a la ecuación de Monod. Sin embargo antes
de la fase exponencial suele existir otra fase (I) conocida como fase de
retardo, durante la cual la
concentración de biomasa no se modifica substancialmente, pero
ocurren profundos cambios en la composición macromolecular y en el "estado
fisiológico" de las células, ambos tendientes a adaptarlas al
nuevo entorno.
Si se considera esta fase,
debe aplicarse una corrección a la ecuación (43), lo que
esencialmente consiste en restarle al tiempo real el tiempo transcurrido
hasta que efectivamente comienza el
crecimiento
donde tr da
cuenta de la duración de la fase de retardo.
Normalmente esta fase no es
deseable ya que significa una pérdida de tiempo, por
lo que usualmente se trata de minimizarla. Una forma de lograrlo
consiste en hacer crecer el inóculo
en un medio de cultivo igual al que se va a emplear posteriormente,
y además transferirlo cuando las células se encuentran en plena fase
exponencial.
Por otra parte después de
la fase estacionaria sobreviene la fase de declinación (V)
que consiste en una disminución de la concentración de biomasa debida a
la lisis celular. Esta fase puede representarse considerando una
cinética adicional en el balance de
materia, aspecto que ya fue discutido.
El cultivo tipo
"batch", si bien es quizás el más difundido, es el que menos
posibilidades de control ofrece. Una
vez sembrado el medio de cultivo y fijada la temperatura,
las células quedan "libradas a su propia suerte" o, dicho de
otro modo, a su propia potencialidad,
que se manifiesta creciendo a la máxima velocidad que
le permite el medio de cultivo empleado, siendo el operador un mero
espectador de los acontecimientos. En
este aspecto tanto el cultivo continuo como el "batch"
alimentado superan ampliamente al "batch".
Biorreactores

El biorreactor, es sin duda,
uno de los equipos fundamentales de la microbiología industrial.
Es el recipiente donde se realiza el cultivo, y su diseño debe ser tal
que asegure un ambiente uniforme y adecuado para los microorganismos.
Las "tareas" que
realiza el biorreactor pueden resumirse del siguiente modo:
-
Mantener las células
uniformemente distribuidas en todo el volumen de cultivo a
fin de prevenir la sedimentación o la flotación.
-
Mantener constante y
homogénea la temperatura.
-
Minimizar los gradientes
de concentración de nutrientes.
-
Suministrar oxígeno a
una velocidad tal que satisfaga el consumo (ver cap.
5)
-
El diseño debe ser tal
que permita mantener el cultivo puro; una vez que todo el
sistema ha sido esterilizado y posteriormente sembrado con el
microorganismo deseado.
Para satisfacer los cuatro
primeros puntos es necesario que el biorreactor esté provisto
de un sistema de agitación, a demás para el punto d) se requiere de un
sistema que inyecte aire en el cultivo.
Describiremos brevemente dos
tipos de biorreactores de uso muy difundido: el tanque agitado y al
"air lift". En el primero de ellos (Figura 19) la agitación
se realiza mecánicamente mediante un eje provisto de turbinas accionado
por un motor.
|
El aire se inyecta por
la parte inferior del tanque y es distribuido por una corona que
posee pequeños orificios espaciados regularmente.
El chorro de aire que
sale de cada orificio es "golpeado" por las paletas de
la turbina inferior generándose de este modo miles de pequeñas
burbujas de aire, desde las cuales difunde el 02 hacia el seno del
líquido. El sistema de agitación se completa con cuatro o seis
deflectores que tienen por finalidad cortar o romper el movimiento
circular que imprimen las turbinas al líquido, generando de este
modo mayor turbulencia y mejor mezclado.
El tanque está
rodeado por una camisa por la que circula agua, lo que permite
controlar la temperatura.
|
 |
Para tanques mayores
que 1000 ó 2000 litros este sistema ya no es eficiente y es
reemplazado por un serpentín que circula adyacente a la pared
interior del tanque. Debe tenerse en cuenta que a medida que es
mayor el volumen de cultivo también lo es la cantidad de calor
generado (capítulo 5), por lo que se hace necesario una mayor
área de refrigeración. Los tanques son de acero inoxidable y
están pulidosa fin de facilitar la limpieza y posterior
esterilización.
El aire que ingresa al
biorreactor debe estar estéril, lo que se consigue haciéndolo
pasar por un filtro cuyo diámetro de poro es de 0,45 micrones,
que impide el paso de mircroorganismos y esporos.
En los reactores de
tipo "air lift" (Figura 20) es el mismo aire inyectado
al cultivo lo que promueve la agitación. Básicamente consiste en
dos cilindros concéntricos y por la base de uno de ellos, por
ejemplo el interior, se inyecta aire. De este modo se genera una
circulación de líquido ascendente en el compartimento interno y
descendiente en el externo, lo que favorece el mezclado.
Transferencia de 02
La velocidad de
transferencia de 02 , R02, desde el seno de la
fase gaseosa (burbujas) hasta la fase
líquida está dada por la siguiente ecuación:
donde KLa es el
coeficiente volumétrico de transferencia de oxígeno, C la
concentración de 02
disuelto en el seno del líquido y C* la concentración de O2
disuelto que. estaría en equilibrio
con la presión parcial de oxígeno de la fase gaseosa. El KLa
depende del diseño del biorreactor, de las condiciones de operación
(caudal de aire, agitación) y de la
viscosidad del cultivo. A mayor viscosidad menor KLa.
El KLaes una
medida de la capacidad que posee un biorreactor para sumínistrar 02
y el rango de valores usuales está comprendido entre 50 h-1 y
1000 h.
Es útil en este punto
retomar el ejemplo visto al final del capítulo 5 y calcular el
KLa necesario para que la velocidad de transferencia de 02
sea igual a la de consumo; esto
significa que R02
deberá ser igual a 1,526 mg l-1 h-1. Asumiendo que
C* = 7,8 mg l -1 y C = 0,5 mg l -1 , resulta
P or tanto valores de
KLa iguales o superiores al calculado asegurarán, para el
ejemplo visto, que el cultivo no está limitado por O2
. Cuando la velocidad de consumo del
oxígeno varía con el tiempo, como ocurre por ejemplo en un cultivo "batch",
el cálculo de KLa
necesario se realiza empleando el máximo valor de rO2 esperado,
a fin de asegurar un adecuado suministro de O2 durante todo
el cultivo.
Con este capítulo finaliza
el tratamiento de los aspectos fundamentales de los
procesos de fermentación. Resta tratar las aplicaciones de la
Microbiología Industrial y las
posibilidades que pueden presentarse en el futuro.
Como ejemplo de esas
aplicaciones se incluyen en esta monografía los procesos correspondientes
a la producción de levadura de panificación, penicilina y otro
correspondiente al tratamiento de efluentes.
La producción de levadura
es un proceso clásico de las primeras etapas del desarrollo
de la Microbiología Industrial, mientras que el de penicilina
representa un cambio fundamental en
la evolución de nuestra disciplina, a partir de 1945.
En ambos procesos se
demuestra la integración de varios de los aspectos básicos tratados
con anterioridad.
Finalmente la elección del
tema de tratamiento de efluentes industriales responde a
la trascendencia cada vez más importante que tiene el problema de la contaminación
ambiental y a las soluciones que ofrece la Microbiología Industrial para
encararlo.
Lecturas
recomendadas:

1. Principles
of microbe and cell cultivation. S.J.Pirt. Blackwel l Scientific
Publications (1975)
2. Fermentation
kinetics and modelling. C.G.Sinclair and B. Kristiansen. Ed. J.D. Bu'Lock.
Open University Press (1987).
3. Biochemical
Engineering Fundamentals. J.E. Bailey and D.F. Ollis. Mc Graw-Hill
Book Company (1986).
4. Biochemical
Engineering. S. Aiba, A.E. Humprey and N.F. Millis. Academic Press, 1973.
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