[ Principal ] [ Introducción ] [ Prólogo ] [ Definiciones y áreas de aplicación ] [ Aspectos Generales de los procesos de fermentación ] [ Selección, Mantenimiento y Mejoramiento ] [ Medios de fermentación ] [ Esterilización ] [ Crecimiento Microbiano ] [ Formacion de productos ] [ Cultivo y biorreactores ] [ Producción de levaduras ] [ Producción de penicilina ] [ Tratamiento de efluentes ] [ Posibilidades Futuras ]


Existe la evidencia de que
el pan era conocido alrededor del año 2600 a.C. en Babilonia, y ya en
el siglo 12 a.C. era producido normalmente con una tecnología
establecida. Lógicamente esto implica que el hombre dominaba ya el uso
de a levadura para levar la masa preparada con harina y producir así el
pan.
En las primeras épocas se
utilizaba la levadura obtenida de la fabricación de cerveza primero y
de las destilerías después, hasta que finalmente se establecieron las
plantas de producción de levadura durante el siglo 19.
Es posible que la primera
planta de producción comenzó a operar en Holanda en 1780 con el
llamado proceso Dutch que era anaerobio y que tenía sólo rendimiento
del 4 al 6% con respecto a la materia prima usada. Posteriormente se
mejoró el rendimiento, que pasó a ser del 12-22% con el proceso
Vienna, también conducido sin aire, en 1846.
Con la introducción de la
aireación en el proceso de producción, que tiene lugar en 1879, se
aumentan considerablemente los rendimientos, que pasan a ser del 50 al
60% del teórico. La última etapa importante de modificación de la
tecnología tiene lugar con la alimentación controlada de azúcar a los
mostos en fermentación, cambio introducido por un científico danés,
Sak, y un alemán, Hayduck, en 1919.
Este proceso conocido como
"Zulaufverfahren" es la base de todas las tecnologías
posteriores que se basan en los principios de los procesos
"batch" alimentado ya considerados.
Los procesos de producción
utilizaban granos como materia prima, hasta que el elevado costo de
éstos produjo el reemplazo por las melazas de remolacha o de caña con
las cuales pueden alcanzarse rendimientos cercanos al 100% del teórico.
Actualmente se está
tratando de encontrar otras fuentes de materias primas alternativas a
las melazas, como el suero de leche hidrolizado.
La producción mundial de
levadura prensada (27-30% de materia seca) es considerable ya que en
1983 estaba en el orden de 1,763,000 toneladas, con un valor de 473,000,
363,000 y 83,000 toneladas correspondiente a Europa occidental, Norte y
Centro América, y Sud América respectivamente.
Con respecto al consumo
anual per capita de levadura prensada (27-30% de materia seca) está en
el rango de 1.5 a 2.1 Kg para los paises europeos, mientras que en
paises de Sud América como Chile es de 1 Kg y en Argentina 0.6 Kg.

Inicialmente fue la levadura
de cerveza, el Saccharomyces uvarum, syn S. carlsbergensis, el
empleado con fines de panificación. Posteriormente se la reemplazó por
la levadura de las destilerías, y por la llamada levadura de
panificación, que es el Saccharomyces cerevisiae. Se han
ensayado también muchas otras cepas, no sólo del mismo género sino
también las pertenecientes a distintas especies de Candida,
Hansenula y Zygosaccharomyces, aunque ninguna de ellas demostró poseer
ventajas sobre el Saccharomyces cerevisiae.
El mejoramiento genético de
cepas de S. cerevisiae de interés industrial para la
producción de levadura prensada es dificultoso, porque no existe un
conocimiento detallado de los genes
comprendidos en las propiedades o características deseadas
de dichas cepas. Las propiedades fundamentales son aquellas relacionadas
con la producción, que resultan en
un crecimiento rápido y altos rendimientos a
partir de las melazas con el mantenimiento de las propiedades de
panificación exigidas, que son el
poder fermentativo y la estabilidad del producto.
Estas propiedades dependen
de muchos genes que intervienen en los ciclos de la glicolisis
y de los ácidos tricarboxilicos, como así también en el metabolismo
del nitrógeno y en la síntesis de
hidratos de carbono de reserva.
Algunas cepas de interés
industrial se han obtenido utilizando técnicas de hibridación
que incluyen la fusión de protoplastos, ya explicada en el capítulo 3.
La obtención de híbridos
para mejorar una cepa no es siempre exitosa, ya que
los productos de fusión (híbridos) tienen que cumplir con todas las
características exigidas por las
levaduras comerciales, ya comentadas.
Es conveniente mencionar
finalmente que el advenimiento de las técnicas de ingeniería
genética ha abierto una nueva área de interés industrial en el campo de
las levaduras. Sin embargo, hasta el presente esas técnicas no han sido
de utilidad en la industria de la
levadura de panificación, porque los logros alcanzados incluyen
solamente propiedades bioquímicas relacionadas con pocos genes. Las cepas
de levadura que han sido desarrolladas en los últimos años, permiten
la producción de productos de
interés farmacológico como la insulina, hormona de crecimiento
bovina, interferón, vacuna contra la hepatitis B, se han originado en cepas
de laboratorio definidas genéticamente y no en cepas de levaduras
industriales.
Los medios de mantenimiento
empleados por la industria son los siguientes:

-
Mantenimiento en medios
de cultivo sólidos y repiques periódicos (cada 3 a
6 meses) en medio fresco,
-
bajo aceite
mineral,
-
congeladas a -20 °C y
después a -55 °C en medios que
contienen leche o glicerol,
-
liofilización, y
-
mantenimiento a
muy baja temperatura, en nitrógeno líquido (-196 °C).
Tal vez el método más
satisfactorio sea el de la liofilización, aunque pueden emplearse
con éxito cualquier otro método que asegure la estabilidad, o sea que no
se produzcan cambios en las propiedades bioquímicas de microorganismo.
Requerimientos nutricionales

Tal como se trató en el
capítulo 4, los requerimientos nutricionales de los macroelementos
más significativos pueden deducirse del conocimiento de la composición
centesimal de las células. En el
capítulo mencionado se estableció también la
ecuación de formación de 100 g de levadura seca a partir de 200 g de
sacarosa.
De las fuentes de carbono y
energía que pueden emplear el Saccharomyces cerevisiae
figuran en primer lugar la
glucosa y la sacarosa, aunque también pueden emplearse
fructuosa, galactosa, maltosa y suero hidrolizado, ya que la levadura de
cerveza no puede asimilar lactosa. También puede utilizarse etanol como
fuente de carbono.
El nitrógeno asimilable
debe administrarse en forma de amoníaco, urea o sales de amonio, aunque
también se pueden emplear mezclas de aminoácidos. Ni el nitrato
ni el nitrito pueden ser asimilados.
Aparte de carbono y el
nitrógeno los macroelementos indispensables son el fósforo
que se emplea comunmente en forma de ácido fosfórico y el Mg como
sulfato de magnesio, que también
provee S. Finalmente son también necesarios el Ca,
Fe, Cu y Zn como elementos menores. Por ejemplo, se ha establecido que S.
cerevisiae requiere
200 mg
de Zn, 75 mg
de Fe y 12-15 mg
de Cu por litro de medio para
crecimiento óptimo.
Un requerimiento esencial
está constituido por las vitaminas del grupo B como biotina,
ácido pantoténico, inositol, tiamina, pyridoxina y niacina. Existen
sin embargo algunas diferencias entre
las distintas cepas. Entre las vitaminas mencionadas la
biotina es requerida por la casi totalidad de las mismas. Los
requerimientos cambian según las
condiciones de cultivo, ya que el aumento de la aerobiosis disminuye
los requerimientos de esa vitamina y el uso de urea como fuente de
nitrógeno los aumenta por la necesidad de biosíntesis de 3 sistemas
enzimáticos que contienen biotina.
Se ha estimado que los requerimientos de la biotina son de
100 mg
de biotina por 100 g de azúcar suministrados para el crecimiento de
la levadura. El ácido pantoténico, que es un componente de la coenzima
A, es también requerido por muchas
especies, mientras pocas especies requieren inositol.
Con respecto a la tiamina se
ha demostrado que aumenta la actividad fermentativa de
la levadura.
Finalmente debe mencionarse
al 02 como otro requerimiento nutricional para la
producción de levadura. Como se estableció anteriormente se necesita 1
g de 02 para la
producción de 1g de levadura seca en el caso de crecimiento en
condiciones óptimas. El 02
se suministra con el aire que se inyecta en los medios durante la
fermentación. Si existe limitación de 02 no se puede
alcanzar los rendimientos óptimos
que como vimos deben estar cercanos al 100% del teórico.La velocidad de
transferencia de 02 requerida depende del proceso empleado.
Si la máxima velocidad de
alimentación es de 10 g de azúcar l -1 h-1 se
puede lograr una productividad de 5 g
l-1 h-1 de materia seca, y para la cual se
requiere una velocidad de
transferencia de 5 g de 02 1-1 h-1 que
debe ser suministrada por el equipo.
Tal como se mencionó en el capítulo 7 se debe asegurar por lo tanto un
valor de coeficiente KLa que asegure
esa valor de transferencia de oxígeno para
que no exista limitación
por el oxígeno. En el ejemplo citado el valor de KLa necesario es
de 685 h -1.

Los valores normales de la
velocidad específica de crecimiento para levaduras están
en el orden de 0,45 a 0,6 h -1 como máximo.
Como en realidad se utilizan
para la producción de procesos tipo batch alimentado la
cinética del proceso, ya considerada, predice un aumento de XV igual a
donde los diferentes
términos tienen el significado ya visto en el capítulo
7.
En la práctica comercial de
la producción de levadura, la alimentación no es constante
sino que se realiza según programas propios de cada industria. La aplicación
de la ecuación logarítmica para calcular p debe hacerse con
precaución, ya que m
no es constante sino que va disminuyendo en función del tiempo, salvo
en casos de alimentación programada para mantenerla constante durante intervalos
cortos con una finalidad específica de calidad.
La relación entre la
velocidad específica de crecimiento y la concentración de sustrato
puede ser representada por la ecuación de Monod. Para S. cerevisiae
se ha establecido un valor de Ks
igual a 25 mg glucosa l-1 , siendo m
dependiente de la concentración de
sustrato por debajo de S = 10 Ks, o sea 250 mg l-1
.
La eficiencia de un proceso
industrial de producción de biomasa como es el caso
de la levadura se mide fundamentalmente en base al valor Y x/s,
ya discutido con anterioridad en esta
monografía. Los valores óptimos a partir de azúcares están
alrededor de 0.5 g de biomasa seca por g de azúcar asimilada. En el
caso de emplearse etanol, Yx/s puede
alcanzar valores de 0.78 a 0.80.
Con el aumento de la
concentración del sustrato puede aumentarse m
pero disminuye Yx/s porque
se favorece la fermentación alcohólica, aún en exceso de 02
según el fenómeno Crabtree ya mencionado anteriormente. Debido al
mismo rendimiento celular es función
de m
, y cuando esta es superior a 0.2 el
rendimiento celular baja. Es por ello
que ese valor es raramente excedido en la práctica industrial.
La temperatura óptima del
proceso se ha establecido en 28.5 °C; a mayores temperaturas
disminuye el rendimiento, probablemente debido al aumento de
energía de mantenimiento.
El rendimiento celular puede
también afectarse por la presencia de inhibidores como
S02, ácido aconítico y metales pesados o restos de
herbicidas o bactericidas que pueden
estar presentes en las melazas.

La producción comercial de
levadura de panificación es llevada a cabo en un proceso
a múltiple etapa, de las cuales las primeras se realizan en batch, y
las últimas en batch alimentado. Se
han mencionado prácticas comerciales de procesos de
8 etapas que conducen a una producción final de 100 toneladas de
levadura prensada en 2 semanas y otra
en 5 etapas con una producción comercial de 125 ton.
en 65 h. Como aspectos esenciales de la producción comercial, se deben
considerar el medio, el proceso de
producción y las etapas de separación, lavado y empaquetado.
Medio de producción

Como ya se mencionó la
materia prima elemental de elección es la melaza de remolacha
o de caña o ambas en conjunto, cuando se las dispone.
Los aspectos fundamentales a
considerar son la disponibilidad y la composición de
la melaza incluyendo la presencia de inhibidores o substancias extrañas
que pueden contener. En la tabla 5
figura la composición media de las melazas de
caña y remolacha.
La sacarosa es el azúcar
predominante en ambas melazas. La materia orgánica no
azúcares en la melaza de caña está compuesta fundamentalmente por
gomas solubles y ácidos orgánicos
sobre todo aconítico y compuestos nitrogenados.
En el caso de la melaza de
remolacha los no azúcares están constituidos por un mayor
porcentaje de compuestos nitrogenados como betaína y ácido glutámico
y algunos ácidos orgánicos como
láctico, málico, acético y oxálico. En las cenizas
predomina en ambas melazas
el K, teniendo mayor porcentaje de fósforo la melaza de
caña que la de remolacha.
Es interesante comparar el
contenido de las vitaminas de ambas melazas por la
importancia que tienen estos compuestos en la producción de levadura.
Como puede verse el contenido de
biotina es superior en la melaza de caña y el de pantotenato
de Ca en la remolacha. La melaza de remolacha tiene mayor cantidad de
compuestos nitrogenados asimilables. Es por ello que los fabricantes
prefieren, si tienen disponibilidad
suficiente, utilizar mezclas de ambas melazas.
Con respecto a componentes
extraños (que pueden afectar el rendimiento) se han
detectado en las melazas algunos pesticidas en el caso de melazas de
caña como lindane, aldrin,
heptaclor, dieldrin, etc. en cantidades variables desde trazas hasta
0.21 mgKg 1 en el caso del lindane en melazas de cañas de
Honolulu.
Las melazas se utilizan
generalmente diluídas al 50%. Como los compuestos coloidales
de la melaza de caña pueden causar problemas en las varias etapas del proceso
de fermentación, el mosto es casi siempre clarificado. La
clarificación puede hacerse antes o
después de la esterilización, que se realiza en la última etapa
por inyección de vapor directa, a la presión atmosférica en la mayor
parte de los casos.
La clarificación se realiza
fundamentalmente con la ayuda de centrífugas intermitentes.Se han
mencionado como ventajas de utilizar mostos clarificados que
la levadura es más fácil para prensar y secar y que además, la
clarificación probablemente facilita
la transferencia de O2 y reduce la formación de espuma.
La melaza es deficiente en
algunos macroelementos como N, P, S, Mg, y también Zn
en la mayoría de los casos, por lo cual es necesario su agregado a los mostos.
La cantidad de nitrógeno y fósforo a ser agregado depende de las prácticas
comerciales. El nitrógeno puede representar entre el 6.5 y el 10% de la
levadura seca y el P expresado como P2O5
varía entre 1.5 y 3.5%. Ambos valores, sobre todo el contenido de
nitrógeno, están relacionado con el poder fermentativo y la
estabilidad de la levadura en el almacenamiento. El nitrógeno que se
suministra generalmente como agua
amoniacal y el P como ácido fosfórico, son alimentados durante
el proceso de acuerdo a programas de alimentación que dependen de las
prácticas comerciales. El Mg, S, y Zn son incorporados en forma de
sulfatos.
El MgS04 se suele
incorporar a razón de 1 g de la sal heptahidratada y el Zn en una
proporción de 10 mg del sulfato tetrahidratado por Kg de melaza a
fermentar.
Si se utiliza melaza de
remolacha es indispensable agregar biotina, lo que se hace
adicionando la droga pura o preferentemente, como es más económica, en
forma de destiobiotina. Es a menudo
indispensable agregar tiamina y ácido pantoténico.
Proceso de producción a
múltiple etapa (Figura 21)

Un proceso típico de
producción comprende una primera etapa (E1 ) que se realiza en
frascos conteniendo medios de melaza o, de malta con un 5% de azúcares durante
2-4 días. A continuación siguen 3 etapas consecutivas (E 2 , E3 y E 4)
realizadas en "batch" en condiciones estériles en
fermentadores en escala creciente hasta
30 m 3. El tiempo de la
etapa E2 es normalmente 24 y las etapas siguientes 9
-11h. El número de etapas a emplear depende de la cantidad de levadura
a emplear en las etapas siguientes.
La concentración del sustrato inicial está entre 5-7.5% azúcares. El
factor crítico en esta etapa reside en la necesidad de emplear medios
estériles para evitar contaminaciones prematuras que pueden perjudicar las
etapas posteriores.
Las etapas siguientes E5
y E6 se realizan empleando el sistema de "batch" alimentado
y en condiciones de alta aireación y con el mosto de melaza que ha sido
sometido a un cocimiento a 100 °C.
Algunos fabricantes utilizan el inóculo proveniente
de la E4 para sembrar un único fermentador, realizando así
solamente una etapa (E5 ),
siendo la razón principal de este procedimiento la necesidad de
limitar al máximo la contaminación que se puede producir en la etapa
final.
También por ese motivo
cuando se realiza la etapa E6, la anterior (E5)
suele realizarse a menor pH, en
tiempos cortos y altos valores de velocidad de crecimiento a expensas del
rendimiento. La etapa final,
que es la llamada comercial se conduce
para aumetar la capacidad leudante, la
estabilidad en el almacenamiento y maximizar
también el rendimiento. Todo esto
se logra manipulando algunos parámetros como
el pH, aireación y velocidad de alimentación
del medio. Esta última es particularmente importante,
existiendo varios programas de
alimentación que tienen que considerar
además de maximizar el rendimiento, la
calidad de la levadura a obtener relacionada
con el poder fermentativo y la estabilidad.
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En la Figura 22 se
observan algunos programas de
alimentación de la melaza utilizados
en la industria-. Para alcanzar rendimientos aceptables, que
pueden ser cercanos
al 0.5 g por g de azúcar, la concentración de la fuente de
carbondebe mantenerse debajo de
ciertos límites (menor a 0.16 gl-1
) para evitar la producción de alcohol. El tiempo de proceso para la
última etapa puede variar entre 10 y
20 h durante el cual la población de levadura puede
multiplicarse entre 6 y 7 veces. Un proceso correctamente conducido debe
facilitar lo que se denomina
"maduración" de la levadura, que se logra manteniendo el
mosto fermentado una hora más después del agregado de nutrientes con
una aireación muy suave. Durante este período, los sustratos no
empleados hasta ese momento son
asimilados, y las células con brotes completan su desarrollo.
Separación, lavado y
empaquetado Al final de la etapa de
producción comercial las células de levaduras son separadas por
centrifugación y lavadas en una o más etapas. Las operaciones de
lavado son realizadas para reducir
los sólidos no debidos a levaduras que pueden dificultar
la filtración y oscurecer el color de la levadura prensada. La
eficiencia del sistema de lavado
está determinada por la concentración de los sólidos de levadura, la
cantidad del agua usada y el contenido de sólidos del agua de dilución
que tiene importancia cuando el agua
de lavado se utiliza en contracorriente a la crema
de levadura.
El proceso de separación
produce una crema de levadura ligeramente coloreada conteniendo
hasta 22% de sólidos debidos a células y prácticamente libres de otros
materiales. La crema es almacenada en tanque agitados a 2-4 °C con
ajuste de pH a 2.5-3.5.
Como la mayor parte de la
levadura se vende como levadura prensada conteniendo entre
27 y 30% de materia seca, es necesario realizar una etapa de
deshidratación de la crema (que
contiene un 18-22% de sólido) hasta esos valores, lo que
se efectúa con filtros prensas o filtros rotatorios. Finalmente la
levadura es extrudada en forma de
panes de peso variable según las exigencias del mercado, que
son envueltos en papel celofán o en otro tipo adecuado de papel.
Otra forma de terminar el
proceso de producción es someter la crema de levadura a
un filtrado y extrudado para producir partículas de 0.5 a 2 mm que son secadas
en equipos de lecho fluidizado, lo que da origen a las llamadas
levaduras secas activas o levaduras
instantáneas con bajo contenido de humedad, que se envasan
al vacío o en atmósfera de nitrógeno y que pueden conservarse por
períodos prolongados a temperatura
ambiente.
Control de calidad

La levadura prensada
producida por el proceso descripto debe cumplir con las
exigencias impuestas al cual está destinada, o sea para la
panificación. La función
fundamental que debe cumplir es levar las masas preparadas con harina y
conservar esas cualidades durante un tiempo adecuado.
Existen diversas técnicas
de control que se utilizan para verificar la calidad de
la levadura comercial. Todas se basan en la preparación de una masa con
harina, agua y sal, además de
levadura. En algunos casos se mide el tiempo en minutos que
tarda en levar una masa preparada en una mezcladora en condiciones estandarizadas,
que es colocada en un molde a temperatura de 30 °C
tomando como referencia un tope que
esta conectado a una alarma que suena cuando es alcanzado por
la masa.
En otro tipo de técnica
mejor cuantificada se mide el volumen de C02 desprendido en
condiciones controladas, a 120 y 165 minutos después de colocar la masa
en un balón conectado a una bureta donde se va almacenando el C02
desprendido.
Para evitar las diferencias
entre las distintas harinas y tratar de lograr resultados más
reproducibles la IUPAC sugirió un método basado en la utilización de
una mezcla de almidón y goma garrofin (proveniente del fruto de la
Seratonia siliqua)
en lugar de harina. Otro ensayo importante está relacionado con el
tiempo que la levadura conserva sus
características, que se mide manteniendo el pan de
levadura en estufa a 30 °C.
Lecturas recomendadas:

1. Comprehensive
Biotechnology. The practice of Biotechnology: Current Commodity
Products. Volume 3. Ed. Harvey W.
Blanch, Stephen Drew and Daniel Wang. Pergamon Press
(1985)
2. Progress
in Industrial Microbiology. Vol 23. Ed. M.R.Adams. Elsevier (1986).
3.Microbial Technology.
Vol. I, 2da. Ed. H.J.Pepple r y D. Perlman. Academic Press (1979).
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