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Producción
de penicilina | Cepas, medios de
mantenimiento e inóculos | Requerimientos
nutricionales y específicos | Parámetros de
producción | Tecnología del proceso
| Economía del proceso
| Lecturas
recomendadas

[ Principal ] [ Introducción ] [ Prólogo ] [ Definiciones y áreas de aplicación ] [ Aspectos Generales de los procesos de fermentación ] [ Selección, Mantenimiento y Mejoramiento ] [ Medios de fermentación ] [ Esterilización ] [ Crecimiento Microbiano ] [ Formacion de productos ] [ Cultivo y biorreactores ] [ Producción de levaduras ] [ Producción de penicilina ] [ Tratamiento de efluentes ] [ Posibilidades Futuras ]


Introducción
Los antibióticos son por
definición moléculas con actividad antimicrobiana, que
incluyen una gran cantidad de compuestos pertenecientes a diferentes
familias químicas. Son metabolitos
secundarios, producidos en la mayoría de los casos después
de la fase de crecimiento. Los primeros procesos para la producción de penicilina,
que fue el primer antibiótico conocido, implicaban el crecimiento de Penicillium
notatum sobre la superficie de un
medio líquido (Czapek-Dox-glucosa).
El período de incubación
era usualmente de 6-12 días y posteriormente la penicilina se
extraía con solventes previa separación del micelio.
La historia de las
innovaciones en la producción de penicilina comenzó en 1945
con el descubrimiento de una nueva especie, P. chrysogenum,
la cual permitió incrementar los
rendimientos del producto y trabajar en cultivo sumergido empleando
lactosa como fuente de carbono y energía, y agua de macerado de maíz (corn-steep
liquor) como fuente de nitrógeno. De esta época es también el
hallazgo de que precursores tales
como el fenilacetato incrementan los rendimientos del
antibiótico, produciéndose en este caso predominantemente penicilina G
en lugar de una mezcla de distintos
tipos.
En la Figura 23 se muestra
un esquema de la biosíntesis de penicilina. Las distintas
penicilinas son producidas a partir de P. chrysogenum por
adición de una apropiada cadena
carboxílica en cantidad adecuada en el medio de cultivo, pero
solamente tienen valor terapéutico la penicilina G y la V. Ambas tienen
un espectro y actividad similar, pero
la penicilina V es más estable a pH ácido, lo que
permite su administración por vía oral.
La producción de penicilina
como otros procesos biotecnológicos está dominada por
su aspecto competitivo entre los grandes laboratorios productores, que
realizan permanentes esfuerzos de
mejoramiento en cada área del proceso: cepa,
fermentación y separación.
El proceso a grandes rasgos implica el cultivo de P. chrysogenum
en reactores de volumen creciente
hasta una escala de 500.000 l, separación
del micelio por filtración y extracción del antibiótico del caldo,
seguida por la cristalización o
precipitación ácida del mismo.
Cepas, medios de
mantenimiento e inóculos

Normalmente la cepa de
producción es mantenida como esporos, liofilizados o
en nitrógeno líquido. Otra alternativa es mantener el desarrollo
vegetativo en N2 líquido
o congelado a -70 °C.
Antes de comenzar un proceso
a partir de un cultivo, el operador debe realizar una
exhaustiva evaluación que asegure el mantenimiento de las
características de la cepa, lo cual
implica determinar el grado de esporulación, la productividad y
características morfológicas, lo que incluye ensayos en agitadores y
en fermentadores de laboratorio.
Muchos son los factores que
se asocian en la síntesis de antibióticos, tales como esporulación,
velocidad de crecimiento y niveles de intermediarios, todos los
cuales son regulados de una
manera compleja por muchos genes. Esto puede. ser el
motivo por el cual las mutaciones con agentes físicos (luz UV, rayos X)
y químicos, han tenido un gran
éxito en el mejoramiento de cepas. Entre 1950 y 1980 la concentración
de penicilina obtenida fue incrementada desde 1000 U ml-1 a
cerca de 60.000 - U ml-1
(0.5 a 35 mg ml-1
). Este mejoramiento fue posible no solamente por
modificaciones en la cepa, sino también por la tecnología del proceso,
como la ingeniería de aireación y
sistema de mezclado en fermentadores, alimentación continua
de glucosa, empleo de electrodos de pH para el control del mismo, y
utilización del sistema continuo.
Las técnicas genéticas se
han utilizado de dos formas para el mejoramiento del
proceso. En primer lugar el empleo de mutantes bloqueados ha permitido
el conocimiento de las rutas
biosintéticas y de apropiadas ténicas de selección. En segundo
lugar, las técnicas de fusión de protoplastos y procesos parasexuales
facilitaron la obtención de recombinantes con rendimientos superiores a
los de las cepas originales y con
expresiones estables. Además esto permitió la obtención de organismos
productores de nuevos antibióticos.
El empleo de técnicas de
mejoramiento genético posibilitó entonces el aumento de
rendimientos y la obtención de nuevas cepas que no producen pigmentos, lo
cual ha sido de gran importancia en las etapas de extracción y
purificación.
Otro aspecto importante en
el mejoramiento de cepas se refiere a la morfología celular.
En este sentido, si bien es conocido que la morfología de un hongo en
cultivo sumergido puede ser
controlada por el nivel de inóculo y por el medio, es posible
influir sobre la misma por alteración del genotipo. Así se han
seleccionado cepas de P. chrysogenum,
que dan menor viscosidad en los caldos, incrementando la transferencia
de oxígeno. Las técnicas de recombinación tienen una cierta ventaja
sobre las de mutación y selección, porque en este caso se deben
estudiar un menor número de
mutantes.
Las etapas de desarrollo del
inóculo se llevan a cabo a 25 °C en erlenmeyers y
fermentadores agitados. Los medios empleados en estas etapas incluyen
"corn steep
liquor" como fuente de nitrógeno, glucosa o sacarosa 2% (p/v),
carbonato de calcio 0.5 - 1% (p/v)
como "buffer" y sales inorgánicas. Cuando la fuente de
carbono empleada en la escala de
producción es la lactosa, se la incluye a menudo en la
etapa final con glucosa o sacarosa, de forma de inducir la b-galactosidasa
y permitir así una rápida
iniciación del proceso en el fermentador de producción.
Requerimientos
nutricionales y específicos

Además de glucosa y
lactosa, Penicillium chrysogenum puede utilizar una gran
variedad de fuentes de carbono y energía. Alternativamente se han usado
sacarosa, almidón, dextrinas,
melaza, aceites vegetales y animales, etanol y glicerol.
Un medio de cultivo en
sistema batch puede contener entre 30 y 40 g. l-1 de lactosa,
en tanto que si se emplea un cultivo con alimentación de fuente de
carbono, se puede utilizar glucosa o
melaza a una concentración final de 100 g l-1.
La principal fuente
nitrogenada empleada hasta la década del 70 fue "corn steep liquor"
debido a que aumentaba los rendimientos del antibiótico probablemente al
suministrar compuestos como aminoácidos, factores de crecimiento, precursores
de la cadena lateral, además de elementos trazas. Sin embargo, dada la
variabilidad del producto entre distintas partidas, los problemas de
suministro, y también debido a la
introducción de precursores específicos de la cadena lateral, las
industrias buscaron reemplazarlo. Los productos alternativos son la
harina de semilla de algodón,
extractos y peptonas, y la harina de soja. Sin embargo en
algunos casos estos productos son igualmente variables y tanto o más
caros.
En 1976 se demostró la
importancia de un suministro continuo de amonio (por
alimentación con (NH4)2SO4 ), que
permitiese mantener niveles del mismo de
aproximadamente 20 mM. Trabajando en cultivos alimentados y modificando la
relación nitrógeno/carbono en la alimentación, se comprobó que
cuando el cultivo estaba limitado en
nitrógeno cesaba la producción de penicilina, la cual se restablecía
al ser la fuente de carbono la limitante. El requerimiento de grandes cantidades
de NH4+ podría reflejar su necesidad para la
síntesis de glutamato, el cual es
requerido para producir valina y cisteína.
El azufre se incorpora como
(NH4)2SO4 y con la fuente de nitrógeno
orgánica (extractos, peptona). El
fósforo en forma inorgánica se adiciona como sales de fosfato y
se aconseja mantener su concentración entre 250 y 500 mg
l-1 con alimen tación
continua. Además se debe tener en cuenta que el "corn-steep
liquor" es una fuente
importante de fósforo.
Si se desea obtener un
determinado tipo de penicilina, se debe incluir inicialmente, o
bien por alimentación en los medios, una cantidad relativamente grande de
precursor. El requerimiento teórico de fenilacetato sódico, es 0.47 g
g-1 de penicilina G
ácida, y de fenoxiacetato de sodio, 0.50 g g-1
de penicilina V ácida.
Es aconsejable efectuar una
alimentación continua de estos componentes para evitar
la toxicidad de los mismos sobre la cepa y la hidroxilación por acción
del organismo.
Parámetros de
producción

La cantidad de penicilina
obtenida en un fermentador (PV) es función de la concentración
de células (X), de la velocidad específica de producción de
penicilina (qp ), del
tiempo de fermentación (t) y del volumen de medio de cultivo (V).
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Evidentemente el
objetivo es alcanzar altos valores de X y de q p .
Desde 1950 la
velocidad de producción de las cepas (q p X) se ha
incrementado 40 veces (desde 10
unidades ml-1 h-1 a 400 unidades ml-1
h-1 ).
Entre los factores que
afectan q p se tienen el pH, la temperatura, la aireación y
la velocidad específica de crecimiento. El pH óptimo debe ser
mantenido alrededor de 6.5, lo
cual permite además minimizar la hidrólisis de penicilina a ácido
peniciloico. Se debe tener en cuenta que el pH puede no ser
constante debido a que el valor
óptimo para crecimiento puede ser diferente del de formación de producto.
Los pocos estudios
realizados con respecto a la temperatura indican que el valor
óptimo para crecimiento es de aproximadamente 30 °C, en tanto
que el óptimo de producción
oscila entre 20 y 25 °C. Para un proceso "batch" la
temperatura puede variar entre 23 y 28 °C, en tanto que para el
"batch" alimentado esa variación está
entre 25 y 27 °C.
La aireación presenta
un problema especial en esta fermentación, debido a que
al incrementarse la biomasa, y por consiguiente la demanda de 02
, aumenta también la
viscosidad del medio, lo cual crea una resistencia importante para
la transferencia de oxígeno.
Por lo tanto puede ocurrir que por encima de un cierto valor
de X el suministro de oxígeno pueda ser insuficiente para
mantener un qp máximo
por un determinado tiempo. Para superar estos problemas se puede
incrementar la potencia de
agitación, el caudal de aire, la presión dentro del reactor, cambiar
las condiciones de cultivo o incluso trabajar con cepas
modificadas que no aumenten la
viscosidad. Todo esto indica la necesidad de un adecuado manejo
del proceso y del diseño del reactor.
En un cultivo
"batch" la velocidad específica de producción de
penicilina alcanza valores
altos al final del crecimiento exponencial, cayendo posteriormente
como se muestra en la Figura
24. |
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Si la producción se opera
en sistema "batch" alimentado el objetivo es obtener tanta
biomasa como sea posible (término X de la ecuación 1) la cual debería
producir penicilina a una alta
velocidad específica (qp en ecuación 1) por el mayor tiempo
posible. Se ha observado que el máximo valor de qp
es de aproximadamente 15 unidades por
mg-1 h-1
, el cual se alcanza al comienzo de la fermentación y
luego declina. Por otra parte los productores obtienen alrededor de
60.000 unidades ml -1
en 200 h de proceso, lo que significa una productividad media de 300
unidades ml-1
h-1
. Por lo tanto si la máxima biomasa alcanzada es de 50 mg ml-1
para un qp de 15 unidades mg-1
h-1,
la máxima productividad debería ser de
750 unidades ml-1
h-1,
lo que indica que el promedio obtenido es menos de la mitad
del máximo. Lo expuesto indica la importancia de mantener un qp
elevado.
En este sentido se ha
determinado cómo influye sobre este valor, la velocidad específica de
crecimiento.
El valor de m
para la fase de producción, tiene un límite superior, el cual si es superado,
la biomasa requiere un exceso de oxígeno que lleva a una disminución de
qp , si existe una limitación del mismo en el reactor. El
límite inferior dem
para la producción varía con la
cepa utilizada.
En sistemas de cultivo con
alimentación con glucosa, el valor de qp varía linealmente con
m
hasta una velocidad de alimentación de glucosa cuyo valor oscila alrededor
de 0,33 m moles de glucosa (g biomasa)-1 h-1 , el
cual corresponde a un m
de 0,015 h-1 A mayores valores de velocidad de alimentación m
se incrementa linealmente pero qp
permanece constante (Figura 25). El valor mínimo de u
debajo del cual qp
desciende linealmente con m se
denomina m
crítico (mc
). No se conocen con precisión las
causas de esta disminución.
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El problema por lo
tanto es determinar qué
factores de la biomasa o del entorno limitan
el valor de qp para
tratar de superarlos. Si el
oxígeno es el limitante del
crecimiento, se demuestra una relación lineal entre el valor de m
y la velocidad específica de
consumo de oxígeno (qO2).
De lo anteriormente expuesto se
deduce que durante la fase de producción o
crecimiento lento en un sistema de
producción industrial "batch" alimentado (la
glucosa es el sustrato limitante) se
deberán mantener valores adecuados de m
y q02 para lograr un qp apropiado.
Para la mayoría de
las fermentaciones industriales
el m
de producción es menor de 0.01 h-1
. Se debe cuidar en esta fase no tener un exceso de glucosa debido a
que el mismo puede ocasionar una inhibición de la actividad o de la
síntesis de enzimas involucradas en
la biosíntesis de penicilina. A pesar de que la limitación de
hexosa disponible es esencial para el éxito del proceso, el valor de m
puede ser controlado por otros
nutrientes, habiéndose demostrado que la elección del
nutriente limitante (oxígeno, fósforo, sulfato, amonio, magnesio)
tiene un efecto marcado sobre el
metabolismo energético.
La relación entre qp
y m
podría indicar la necesidad de prolongar un estado fisiológico
particular de las células. Se ha comprobado por estudios en cultivo continuo
que existe una correlación entre la velocidad específica de
crecimiento y la morfología celular,
la cual corresponde a un estado fisiológico determinado.
Para un valor de p mayor de
0,023 h-1 se observa solamente crecimiento vegetativo, en
tanto que debajo de 0,014 h-1 comienza a tener lugar la
formación de conidias.
Debido a que bajas
velocidades de crecimiento son de gran importancia en muchos
procesos fermentativos, es una necesidad dilucidar para esos casos que funciones
celulares tienen lugar. Luego, se podría estabilizar la función
deseada, como producción de
penicilina, por períodos prolongados de tiempo. Un valor mínimo de
m podría
indicar también la necesidad de reemplazar células viejas o alteradas,
las cuales han perdido
irreversiblemente su capacidad de síntesis de penicilina.
La duración de la
fermentación de penicilina puede estar limitada por la capacidad de
transferencia de oxígeno del reactor. Como ya se indicó, en algún
momento la concentración celular
puede exceder el suministro de oxígeno necesario para
mantener un valor alto de qp y la síntesis disminuye.
En algunos procesos la
presencia de tóxicos, inhibidores o factores no conocidos pueden
causar una disminución en el valor de qp, sobre todo al
final de la fase de producción.
Tecnología del proceso

La tecnología de
producción de penicilina presenta a nivel comercial aspectos particulares
que son mantenidos en reserva por los productores, a pesar de que existe
abundante bibliografía en el tema. Un esquema del proceso se observa en
la Figura 26.
La producción de penicilina
G o V es llevada a cabo por fermentación en medios líquidos,
empleando reactores cuyo volumen oscila entre 40,000 y 500,000 l.
Este proceso es aeróbico y
en general se emplea una relación de 0,5 - 1,0 volúmenes de aire
(volumen de líquido)-1 min-1 . En una
fermentación de penicilina típica, la
mayoría de la masa celular es obtenida durante las primeras 40 horas de
fermentación, a partir de un
inóculo de 10% (v/v) de un cultivo vegetativo de 20 g l-1 .
Luego el crecimiento continúa a un valor mínimo de p, el cual se debe
regular si se quiere mantener un qp
elevado.
Durante la fermentación se
debe controlar si el suministro de oxígeno es el requerido
para mantener el valor deseado de qp. Otro parámetro
importante es la temperatura, y
en este caso el diseño y operación del reactor es importante por el calor
generado por el crecimiento y la agitación.
Los agitadores utilizados
son en general de tipo turbina. La potencia introducida al
cultivo es del orden de 1 - 4 W l -1 . Durante el proceso se
controla la temperatura, caudal de
aire, velocidad de agitación, pH y velocidad de agregado de nutrientes.
La duración de la etapa de producción en el caso de operarse un
sistema "batch" alimentado
es del orden de las 200 h.
Actualmente la extracción
con solventes es la base para la separación y purificación de
la penicilina. El primer paso consiste en separar el micelio del medio de
cultivo empleando un filtro rotatorio a vacío tipo cilíndrico. El
filtrado rico en penicilina es luego
enfriado en un intercambiador de calor a 0 - 4 °C con el objeto de
disminuir la degradación enzimática y química durante las etapas de
extracción posteriores.
Las penicilinas G y V son
ácidos fuertes (pKa entre 2.5 - 3.1). Las formas ácidas son
solubles en muchos solventes orgánicos y se pueden extraer con un alto rendimiento
en acetato de amilo o de butilo a pH 2.5 - 3.0. La extracción se puede realizar
en operaciones continuas, a contracorriente en extractores centrífugos en
etapas múltiples, a temperaturas de 0 - 3 °C. Otra posibilidad es el
empleo de mezcladores estáticos o
decantadores, los cuales tienen en menor costo de inversión.
Se debe tener en cuenta que
tanto la penicilina G como la V se degradan en medio
ácido con una cinética de primer orden a una velocidad proporcional a
la temperatura y recíproca con
respecto al pH. Esto hace que la vida media en condiciones de
eficiente extracción en medio ácido sea muy reducida. Sin embargo como
la forma V en tales condiciones es más estable que la G, si el objetivo
es obtener 6-amino penicilánico
(6-APA) la producción de penicilina V es más aconsejable.
La extracción de penicilina
se puede realizar en una o más etapas sucesivas, con
una acidificación del caldo filtrado con H2SO4 o
H3PO4 al 10% P/V y con el agregado
de un agente surfactante (0,003 - 0,1% P/P, en el solvente),
realizándose la extracción y
concentración en extractores centrífugos. Dependiendo de las especificaciones
de uso final, el solvente conteniendo penicilina se puede tratar con
carbón para separar pigmentos y otras impurezas. Esta etapa actualmente
no se realiza debido a las bajas
impurezas de los caldos y a los altos rendimientos obtenidos.
La cristalización se puede
realizar desde la fase acuosa si se desea, siendo los valores
críticos las concentraciones de sodio o potasio, la temperatura, la
concentración de penicilina y el pH.
En caso de hacerse la cristalización a partir de un solvente
se requiere también un exceso de Na+ o K+ ,
siendo los cristales recuperados en
un filtro rotatorio a vacío. Estos cristales son lavados y presecados
con un solvente volátil que también
separa impurezas coloreadas. El secado definitivo se
puede realizar con aire caliente, vacío o calor radiante.
La penicilina cristalina G o
V así obtenida puede ser empleada como tal o como intermediario
que es convertido a 6-APA para obtener nuevas penicilinas
semisintéticas, cuidando en todos
los casos que los productos deberán tener un grado farmacéutico.
El ácido 6-APA puede ser obtenido por vía enzimática
(penicilinacilasa) o química; sin embargo todas estas etapas escapan al
alcance de esta monografía, por lo
tanto se remite al lector interesado a la bibliografía.
Economía del proceso

Se atribuye un 80% del costo
de producción de penicilina al proceso de fermentación y
un 20% a las etapas posteriores de extracción y purificación. A su vez
en el proceso fermentativo, un elevado porcentaje en los costos
corresponde al medio de cultivo, en
el cual la glucosa es el componente de mayor valor. El máximo rendimiento
mencionado en esta fermentación es aproximadamente 0.1 g de
penicilina por gramo de azúcar. El balance de materia para glucosa es
el siguiente:
donde Y'p/s es el
rendimiento en producto que se obtendría cuando no hay crecimiento ni
mantenimiento, y los demás términos tienen el significado ya
mencionado.
Se ha estimado que de la
cantidad total de glucosa consumida, el 20% se utiliza
en la formación dé biomasa, el 10% para la producción de penicilina,
y el resto, o sea el 70% para
mantenimiento.
El valor de Y'p/s
se puede estimar teóricamente mediante el conocimiento de la
ruta biosintética que conduce al producto. En el caso de la penicilina
el valor máximo teórico posible ha
sido calculado en 1.1 g de penicilina g-1 de glucosa
Tomando en cuenta el elevado
consumo de glucosa para mantenimiento es evidente
que deben realizarse todavía estudios fisiológicos con el objeto de
reducir ese porcentaje.
En 1980 la producción
mundial de penicilina alcanzó las 17.000 toneladas con
un valor estimativo de 380 millones de dólares. Estos dos valores son
mayores que los de cualquier otro
antibiótico y no son fijos sino que la producción tiene una
significativa velocidad de crecimiento anual. Esto se debe a su baja
toxicidad y la posibilidad de
modificar químicamente la molécula, lo cual incrementa su utilidad.
A pesar de los avances
logrados, muchos problemas fundamentales sobre el control
de la fermentación de penicilina permanecen todavía sin resolver. Las
futuras mejoras en la producción
deberían considerar:
El aumento de qp
max y la biomasa (X), la disminución de mc,
la inhibición de la hidrólisis de
la penicilina, la disminución de la viscosidad de los caldos y del porcentaje
de carbono destinado a mantenimiento, la obtención de cepas con
fenotipos y productividad estables, y
finalmente el mejoramiento de los sistemas de
operación como el batch alimentado y el continuo.
Lecturas
recomendadas:

1. Comprehensive
Biotechnology. The practice of Biotechnology: Current Commodity
Products, Vol. 3. Ed. Harvey W,
Blanch; Stephen Drew, Daniel C. Wang. Pergamon Press, 1985.
2. Microbial
Growth. Benchmark Papers in Microbiology. Ed, P.S.S. Dawxon. Dowden,
Hutchinson-Ross, Inc. Pennsylvania,
1974.
3. Microbial
Technology. Microbial Processes. Second Edition/Volume I. Ed. H.J.
Peppler and D. Perlman. Academic
Press, N. Y., 1979.
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